Bien está que fuera tu tierra, Galdós

La compañía Venezia Teatro recurre a la autoficción para indagar en la figura del gran novelista a través de una colección anécdotas vitales

Empecemos por el final y sí, destripemos el final; porque realmente tampoco desvelo nada trascendental. No hay misterio que valga. Pero resulta enormemente paradigmático que, para hacer el juego con el título de la autobiografía de Galdós, es decir, Memorias de un desmemoriado (1915); todo el elenco recite cada una de las novelas, cada uno de los Episodios Nacionales, etc. Básicamente representan la sempiterna acusación que se ha realizado sobre los estudios de literatura en los institutos, o sea, soltar la ristra de fechas y de nombres. La reducción al absurdo, a la inutilidad. Puesto que en los noventa minutos de función no se habla del contenido de ni una sola obra. Apenas se recurre a Electra; pero por las cuestiones derivadas de aquel tremendo éxito. Si hemos de aceptar que este montaje va dedicado a todos los públicos, y que eso incluye a los bachilleres y a los escolares (de ahí las campañas que se han organizado); ¿qué podemos sacar en claro?, ¿cuál es el objetivo que se ha marcado Alma García como dramaturga? Bien está que fuera tu tierra, Galdós es un compendio caótico de anécdotas, de subterfugios y de aledaños que en muy poco sirven para que los neófitos, o sea, casi todos los espectadores, se aclaren con la figura del escritor. Y no por que haya que exigir una biografía dramatizada al uso, por supuesto, sino por la falta de profundidad a la hora de plasmar la dimensión literaria, política y sicológica del novelista. ¿De qué sirve un centenario si no se consigue que los lectores acudan a sus textos? Galdós, vale, ante todo y por encima de todo, por sus novelas y por algunas obras de teatro. Sigue leyendo

El rufián dichoso

Recuperación de esta comedia cervantina sobre la vida del mártir fray Cristóbal de la Cruz

No es lugar para recordar aquí lo mal que le fue a Cervantes en vida como dramaturgo; aunque, como viene ocurriendo en los últimos tiempos, no paran de representarse obras suyas; ya sea la Numancia, algunos Entremeses o Pedro de Urdemalas. Al igual que esta última, El rufián dichoso —por lo visto, sin estreno previo a este conocido— se encuentra entre aquellas «ocho comedias nunca representadas» de su segunda época. En esta compagina el tema pícaro —en la órbita de Rinconete y Cortadillo—, con el hagiográfico. Mucho se empeñó el literato en buscar una vida de santo lo suficientemente atestiguada para lograr el máximo de verosimilitud. Para ello tomó la historia de Cristóbal de Lugo, un pendenciero sevillano que, tras repentina conversión, se marchó a Méjico para vivir como fray Cristóbal de la Cruz, donde realizaría varios milagros. Sinceramente, lo más interesante radica en el primer acto. Sigue leyendo

Trabajos de amor perdidos

Una comedia, escrita por Shakespeare en su primera etapa, sobre los conflictos entre la razón y el amor

Trabajos de amor perdidos 007No es fácil enmendarle la plana a Shakespeare, si es que debe hacerse, aunque con todo derecho, pienso yo, cualquier autor puede intervenir en las obras archiconocidas de otros. En esta ocasión se nos ofrece un Trabajos de amor perdidos recortado, simplificado, edulcorado y hasta tergiversado en su final para darle otro aire. ¿Se logra el cometido? En cuanto a la reducción, pues, ciertamente, es más compleja la tesis defendida y el lenguaje empleado por el bardo que la trama en sí, un enredo no tan logrado como en otras de sus posteriores comedias, por ejemplo, Medida por medida, pero con dos horas es suficiente. La premisa de la que partimos es clara. El Rey de Navarra ha decidido, junto con sus caballeros, retirarse al estudio filosófico durante los próximos tres años, para lo que ha impuesto una serie de estrictas normas, entre las que se encuentra permanecer sin contacto alguno con las mujeres. Sigue leyendo

Mujeres y criados

Se representa por primera vez la recientemente descubierta obra de Lope de Vega

Mujeres y criados - FotoEs un verdadero acontecimiento que se «haya descubierto» una nueva obra de Lope. La labor que ha realizado el investigador Alejandro García-Reidy sobre el manuscrito que se encontraba en la Biblioteca Nacional desde el siglo XIX ha resultado esencial. Este hecho contribuye a ampliar el conocimiento acerca de nuestro mejor dramaturgo y nos permite disfrutar, gracias a la edición que se ha elaborado de esta obra, de su lectura. Ahora, además, podemos asistir a su representación. El valor patrimonial de este suceso es incuestionable. Sigue leyendo