La colección

Juan Mayorga ha vuelto a escribir otra de esas obras complejas que exigen del espectador un esfuerzo intelectual superior

La colección - FotoDentro de las distintas tendencias que podemos encontrar en el teatro de Juan Mayorga, La colección se aunaría con aquellas más metafísicas ─alegóricas, podría puntualizar─. Es decir, si nos fijamos en el último decenio, pues pensaríamos en El Golem o en El cartógrafo. Ahora, nuevamente, dada la dificultad a la que nos expone el dramaturgo, debemos repasar qué filosofía se exprime en este espectáculo. Convendremos que, ante todo, está su venerado Walter Benjamin, y si quisiéramos afinar más, el ensayo La obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica. Por supuesto que también está Platón a través de la influencia que ejerció sobre el pensador alemán muerto en Portbou en 1940. Todo esto, principalmente, es lo que debemos conservar en nuestra cabeza para enfrentarnos al reto de desentrañar un asunto más críptico de lo que parece. Sigue leyendo →

Las noches malas de Amir Shrinyan

Los Teatros del Canal dan cabida a esta historia firmada por Albert Tola sobre un joven homosexual iraní que requiere asilo político

Las noches malas de Amir Srinyan - Foto deEl periplo por el que deben pasar muchos migrantes para lograr asilo político es pasmoso. Más peculiar es, todavía, si la orientación sexual es la razón imperiosa que se esgrime para conseguir los dichosos papeles. Resulta, por lo tanto, pertinente tratarlo en una obra teatral y este es el gran aliciente que nos depara este montaje. De hecho, la primera escena es la más elocuente; porque nos sitúa directamente, de una manera tajante y brusca, en una entrevista donde un funcionario, interpretado por Carlos Lorenzo, imponiendo su cuerpo con pujanza, somete a un joven iraní a un cuestionario repleto de preguntas capciosas y que atentan claramente contra la intimidad del solicitante. Sigue leyendo →

La madre

Aitana Sánchez-Gijón realiza una interpretación asfixiante en este drama de Florian Zeller

La madre - Foto de Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

La impronta procede de la versión de El padre que se está realizando en el Teatro Bellas Artes. Aquella es la obra más célebre de Florian Zeller, sobre todo por la película encabezada por Anthony Hopkins. La madre también tuvo su relevancia, cuando la interpretó Isabelle Huppert. Y aunque esta obra de la trilogía, que se completa con El hijo, es la primera y data de 2010, ciertamente pienso que se inmiscuye en unos vericuetos psicológicos que resultan más interesantes. Principalmente a causa de que no se da tanto el enganche costumbrista. Es más, uno se mantiene en la duda, como si estuviera asistiendo a un thriller. Incluso algún espectador puede perder la paciencia; puesto que el padecimiento de la protagonista se lleva casi hasta el final. Sigue leyendo →

El padre

El texto de Florian Zeller sobre la demencia de un anciano vuelve a cobrar vida gracias al montaje que protagoniza Josep Maria Pou en el Teatro Bellas Artes

El padre - FotoYa dio cuenta este mismo Teatro Bellas Artes de esta misma obra de Florian Zeller con Héctor Alterio como protagonista. Ahora la gracia está en que podemos disfrutar de dos montajes del dramaturgo francés en los teatros madrileños, pues Aitana Sánchez Gijón está comandando La madre en el Teatro Pavón (nos faltaría El hijo, para cerrar la trilogía). Además, la función que nos compete está mediada por el éxito que tuvo la versión cinematográfica con Anthony Hopkins a la cabeza. Sigue leyendo →

La lucha por la vida

La adaptación de José Ramón Fernández sobre la trilogía de Pío Baroja se envuelve en un tono excesivamente caricaturesco

La lucha por la vida - FotoQue la empresa, a priori, era arriesgada eso es más que evidente y, por eso mismo, la producción parece que debiera haber sido más acorde con el magno planteamiento. Porque la factura se torna macilenta, pobre y repetitiva. Una especie de quiero y no puedo permea el ritmo. Conviene comparar este montaje con El laberinto mágico, la adaptación del ciclo novelístico de Max Aub que José Ramón Fernández hiló para que Ernesto Caballero lo dirigiera en el CDN. Evidentemente, son historias muy distintas; pero la ambición inicial posee elementos similares en cuanto a su magnitud y a su longitud. Pienso que el versionador, en este caso, no ha estado tan fino a la hora de reducir o, incluso, anular la presencia del propio Baroja (trasmutado en ocasiones en el Unamuno más nivolesco, con esos guiños metaliterarios infunde) que encarna Ramón Barea. Sus descripciones, sus acotaciones valen para que tomemos aire; aunque también para que el dinamismo se resienta. Sigue leyendo →

Instrucciones para sobrevivir en lo oscuro

El Club Caníbal ofrece un episodio más de la estupidez ibérica en un espectáculo tan gracioso como sesgado políticamente

Instrucciones para sobrevivir en lo oscuro - Foto de Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

Tengo en mente dos referencias cuando me aproximo a este espectáculo. Por un lado, claro, la trilogía Crónicas ibéricas (este último montaje podría ampliar el proyecto a tetralogía) que estaban compuestas por Desde aquí veo sucia la plaza, Herederos del ocaso y Algún día todo esto será tuyo. Hechos verídicos de nuestra historia, repletos de picaresca, cutrerío, barbarie y todo ese folclore tan propio. La sátira y la farsa que han puesto al Club Caníbal como adalides de un estilo berlanguiano, que se actualiza con la parodia más desenfrenada para situarnos frente al espejo cóncavo. Sigue leyendo →

El Rey que fue

Els Joglars le hace una semblanza timorata al rey Juan Carlos, con un destacable Ramón Fontseré

El rey que fue - FotoEl vodevil de nuestro monarca en las últimas dos décadas pedía protagonismo en alguna comedia teatral. A falta de un Berlanga, no hubiera estado mal que Els Joglars hubiera afinado con el tono de la farsa y hubiera encontrado un argumento más sugestivo. No se puede sostener que sean equidistantes, más bien, insignificantes; aunque un público tan entregado, tanto a la figura representada como a sus representantes, cualquier guiño hacia un extremo u otro les regocija. Aceptemos que el prólogo es poco fascinante, con unos «moros» limpiando aquí y allá, hablando en árabe, claro, y generando las primeras risas para un montaje naíf, sin pullas desopilantes. Se entiende que esta vaguedad sirva para que sus señorías resuelvan suspender su móvil ─los soniquetes con ciertos espectadores parecen inevitables─. Sigue leyendo →

Helen Keller, ¿la mujer maravilla?

Chévere continúa con sus propuestas de teatro documento para sumergirnos en la vida de esta gran mujer sordociega en un espectáculo moroso

Helen Keller - La mujer maravilla - Foto de Sabela Eiriz
Foto de Sabela Eiriz

En la deriva del teatro documental, Chévere, compañía ducha en este estilo (véanse algunas de sus últimas y extraordinarias propuestas: N.E.V.E.R.M.O.R.E. y, sobre todo, Curva España), ha dado un paso más, que yo creo que es un paso menos. A mí este espectáculo, desde la perspectiva dramatúrgica, me parece un retroceso en el itinerario vital de este grupo. Principalmente, porque su formalismo se fagocita, se canibaliza, va contra toda posible claridad y representación, contra la conmoción del respetable o contra la provocación intelectual. Y es que el punto de vista es metaescritural; es decir, nuestro dramaturgo Xron adopta una actitud previa antes de ponerse a la acción, y nos transcribe en la pantalla sus intenciones. Un «tutorial» de teatro-documento. Sigue leyendo →

La casa de Bernarda Alba

Aires juveniles para esta versión dirigida por Alfredo Sanzol en el Centro Dramático Nacional

La casa de Bernarda Alba - Foto de Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Cuanto más se aproximan estéticamente las puestas en escena de La casa de Bernarda Alba más elocuencia pierden, más se quiebra su verosimilitud, más se deshilachan los símbolos. Ahora, si lo que se pretende una y otra vez, de manera torticera e inconsistente antropológicamente es insistir en que el patriarcado continúa entre nosotros, en España; entonces, cualquier erre que erre servirá para que todos aquellos que necesitan alimentar su sesgo de confirmación se queden a gusto. Recordemos que patriarcado no es sinónimo de machismo; sino, precisamente, lo que ocurre dentro de ese hogar comandado por una dictadora. Sigue leyendo →