La balsa de Medusa

Una versión de El ángel exterminador de Buñuel sube a escena en el Teatro Fernán Gómez, de Madrid

La balsa de MedusaEn España, la sombra de Buñuel no es alargada; sin haber sido olvidado, no es, desde luego, un referente del cine patrio. Seguramente pueda considerarse el mejor cineasta español de todos los tiempos. La balsa de Medusa lleva a las tablas el film del aragonés El ángel exterminador. Una de esas películas cumbre del surrealismo con altas dosis de crítica social. El conocido argumento es sumamente sencillo: un grupo de burgueses se dispone a cenar pero el servicio de catering, en el último instante, comunica que no podrá realizar el encargo. Sin apenas comida, los invitados se ven envueltos en una situación inexplicable: no pueden salir de la estancia en la que se encuentran, aunque nada parece impedírselo. Sigue leyendo →

Our town

Llega el clásico de Thornton Wilder interpretado coralmente con los mínimos elementos

Our town - FotoEl texto con el que ganó el Pulitzer en 1939 Thornton Wilder huele a la inocencia ingenua; es una especie de reclamo pre-contemporáneo repleto de bucolismo, antes de que tuviéramos que convivir con máquinas inteligentes y con los mecanismos de la mercadotecnia dispuestos a vender hasta nuestras mismas emociones. En la órbita de Frank Capra, en el despojo esencial de los vicios y de las virtudes, asistimos a la vida cotidiana de Grover´s Corner, un pequeño pueblo del este de los Estados Unidos, a principios del siglo XX. Gente normal y corriente materializando un tiempo que se escapa —mucho más lentamente que ahora— en la inconsciencia de la mortalidad. Una historia básica del ser humano, concreta y general, puntual y anodina, pero cargada de los resortes que se disparan cuando ya todo es demasiado tarde. Sigue leyendo →

La puta enamorada

La belleza, el amor y el poder suben a escena de la mano de Velázquez y la Calderona

A1-34055290.jpgLa certeza es el cuadro de La venus del espejo (actualmente expuesto en la National Gallery) y la ficción, mucha ficción, es la vida imaginada de Diego Velázquez y de María Calderón, la Calderona (amante de Felipe IV), en el Madrid maloliente donde transcurre el encuentro entre los dos personajes. Digamos que el texto es un gran juego barroco al que no hay que buscarle razones a sus anacronismos, porque de lo que se trata es de crear un mecanismo donde la belleza, el amor y la picardía quevedesca establezcan una dialéctica a tres bandas bajo el contexto del siglo XVII, cuando Calderón de la Barca comenzaba a despuntar y la Plaza Mayor humeaba interminablemente. Sigue leyendo →

El zoo de cristal

Silvia Marsó comanda una función desvitalizada sobre la obra de Tennessee Williams

El zoo de cristalEs la historia de Tennessee Williams, narrada por su álter ego, Tom Wingfield. Fue escribiendo la obra durante los años treinta y la terminó en 1944. El dramaturgo había regresado a su hogar cuando poco antes a su hermana Rose le habían practicado una lobotomía. Bajo esa tristeza (el escritor la consideraba su obra más triste) terminó El zoo de cristal y alcanzó el éxito. Apenas cuatro personajes trenzan el melodrama. Al principio, Tom, encarnado por Alejandro Arestegui, nos presenta en un breve discurso el marco en el que va a transcurrir el relato. De la misma forma, cierra la obra en un monólogo emotivo que gana en fuerza interpretativa. De hecho, Arestegui, sobre todo cuando está enfurecido debido a su frustración por no conseguir cumplir con sus sueños, logra los mejores momentos. Sigue leyendo →

Calígula

La obra de Albert Camus llega al Teatro Fernán-Gómez con Javier Collado como protagonista excepcional

calígulaEl emperador romano pretende lo imposible. Calígula, después de vagar durante tres días tras la muerte de su amante-hermana Drusila, se dispone a ejercer sin freno su propia voluntad en una especie de orgía libérrima. La obra de Albert Camus no redunda en las locuras que supuestamente ejecutó Calígula por pura recreación biográfica, sino como un estudio moral acerca del cuestionamiento de la existencia; de cómo a pesar de cargar con todo el poder de Roma, el mismo emperador es un ser limitado (de ahí que busque enmascararse en la diosa Venus). Es vesania o simple impotencia de alcanzar el límite humano y no poder superarlo. Calígula transgrede la moral (asesinatos arbitrarios, repentina subida de impuestos a la plebe, usurpación de propiedades y herencias, juegos macabros…) como única frontera que todo ser racional desde su privilegiado puesto se puede permitir desbaratar. No opta por la ética nietzscheana en la que permanezca desculpabilizada la voluntad y los instintos cobren la fuerza que nunca debieron perder. No. Calígula hace relucir el niño que siembre ha sido y que, dolorido ante la contemplación de la muerte de sus seres queridos, se revuelve contra el mundo queriendo construir unas nuevas reglas, unas nuevas fórmulas de conducta, azarosas, donde el caos genere espacios inviables por los que encontrar la solución de la existencia humana. El fracaso es inapelable. Sigue leyendo →

La lengua en pedazos

La lengua en pedazos, obra galardonada con el Premio Nacional de Literatura Dramática 2013, vuelve a los escenarios

La lengua en pedazos

El mejor texto de nuestro dramaturgo en boga, Juan Mayorga, es un diálogo entre un inquisidor y Teresa de Jesús (1515-1582). Podríamos considerar que es un monólogo de la Santa consigo misma o, incluso, que, en realidad, es una pura expresión vacía, un fracaso más, para aquellos que desean encontrar en las palabras una constatación de lo inefable. La mística, evidentemente, se mueve en la impotencia del lenguaje y en el misterio de la fe.  Sigue leyendo →

Tomás Moro, una utopía

El Teatro Fernán Gómez acoge una obra con fragmentos de Shakespeare sobre el martirio del gran pensador londinense

Tomás MoroAl igual que pensaba Sócrates, para Tomás Moro la coherencia con sus propias ideas, se torna inapelable. Si espera la muerte por su defensa, que llegue. Y así comienza la obra teatral creada al alimón por Shakespeare y otros dramaturgos de la época. El pensador, recluido en prisión, rememora, con la ayuda de un historiador, el tipo de vida que le ha llevado hasta allí. Es precisamente la figura de ese historiador, la que desencaja los propios acontecimientos. Ángel Ruiz da forma, con su habitual gracia escénica, a una especie de narrador del presente (vestido de traje y corbata) que se inmiscuye, de vez en cuando, entre las escenas para ofrecernos explicaciones que no parecen del todo adecuadas, a no ser que se espere a un público juvenil, que precise esas puntualizaciones, e, incluso, bromas intemporales como una fotografía a modo de retrato familiar. Sigue leyendo →