La sesión final de Freud

Freud y C. S. Lewis dialogan sobre Dios en uno de los momentos cruciales de la historia del siglo XX

La sesión final de Freud - FotoSiempre es sugerente escuchar una conversación acerca de Dios si los interlocutores son lo suficientemente inteligentes como para plantear cuestiones pertinentes. Estamos al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Freud se muere de cáncer y recibe la visita de C. S. Lewis, un novelista y profesor de unos cuarenta años que terminará siendo muy popular gracias a Las crónicas de Narnia. Enseguida comienza una charla que, por momentos, se aproxima a la contienda. El anfitrión es uno de los más claros exponentes del ateísmo durante el siglo XX, como buen seguidor de Darwin y bajo la influencia de Nietzsche. Enfrente se sitúa un convertido, alguien que descreía de Dios, pero que, gracias a la compañía de ciertos amigos escritores como Tolkien o la lectura de Chesterton u otros autores como Milton, terminó encontrando un momento de inspiración, de epifanía mistérica: una noche decide que Dios es Dios y punto. Sigue leyendo

Tomás Moro, una utopía

El Teatro Fernán Gómez acoge una obra con fragmentos de Shakespeare sobre el martirio del gran pensador londinense

Tomás MoroAl igual que pensaba Sócrates, para Tomás Moro la coherencia con sus propias ideas, se torna inapelable. Si espera la muerte por su defensa, que llegue. Y así comienza la obra teatral creada al alimón por Shakespeare y otros dramaturgos de la época. El pensador, recluido en prisión, rememora, con la ayuda de un historiador, el tipo de vida que le ha llevado hasta allí. Es precisamente la figura de ese historiador, la que desencaja los propios acontecimientos. Ángel Ruiz da forma, con su habitual gracia escénica, a una especie de narrador del presente (vestido de traje y corbata) que se inmiscuye, de vez en cuando, entre las escenas para ofrecernos explicaciones que no parecen del todo adecuadas, a no ser que se espere a un público juvenil, que precise esas puntualizaciones, e, incluso, bromas intemporales como una fotografía a modo de retrato familiar. Sigue leyendo