Pepito

Itziar Pascual ha escrito una obra que recorre distintos avatares de la historia reciente española para superar la Pena

Pepito - Foto de Ander Iribarren
Foto de Ander Iribarren

Resulta muy conveniente y necesario afinar con la edad recomendada para este espectáculo, pues uno se puede toparse con varios inconvenientes. Digamos que chavales de más de ocho años se pueden hacer cargo del tema (con las debidas indicaciones); no obstante, de menos, se les exigiría un esfuerzo de comprensión mayor y unas nociones previas que muy probablemente no tengan. Porque Itziar Pascual nos plantea un recorrido vital en España entre 1928 y 2018, lo que implica una serie de hitos históricos que deben ser comprendidos en algún aspecto. Sí que es cierto que se juega con toda una colección de imágenes en el fondo del escenario, como cortes de películas que dan cuenta de los bombardeos ocurridos en Madrid durante la guerra («¿Pero hubo aquí una guerra?». «Sí, U.») que ilustran convenientemente cada etapa. Sigue leyendo

Manuela, el vuelo infinito

Los avatares de la deportista tetrapléjica Manuela Vos saltan a escena con una dramaturgia inconsecuente de Emilio del Valle

Manuela, el vuelo infinito - Foto de Rai MessinaSi me fijo en los últimos proyectos donde Emilio del Valle fundamentalmente se ha responsabilizado de la dirección y, además, ha firmado el texto o, siquiera, la versión (véase Coriolano, después de Shakespeare o Hasta que la muerte nos separe), tengo que reconocer que este montaje que ahora presenta en la Sala Cuarta Pared me ha parecido muy decepcionante. Tanto el contenido como la dramaturgia propuesta parecen no encontrar ni sustancia, ni destino. Y, sobre todo, se percibe una carencia de ideas a la hora de cohesionar el supuesto argumento. Sigue leyendo

Gaviota

El clásico de Antón Chejov es nuevamente visitado con esta interpretación cercanísima de cinco actrices argentinas en los Teatros del Canal

Gaviota - Foto de Francisco Castro Pizzo
Foto de Francisco Castro Pizzo

One more time. De nuevo frente a La gaviota de Chéjov, otra vez una incursión que se sale del naturalismo y que pretende derivarnos por un territorio interpretativamente feminizado; aunque en el tono y en la energía no se produzca una contravención tajante. Si la semana pasada era Chela De Ferrari (quien, por cierto, se encontraba en este estreno) quien nos presentaba su mirada «invidente» de este clásico, ahora es Guillermo Cacace quien se pone al frente de estas cinco chicas para dirigir la dramaturgia escueta de Juan Ignacio Fernández. Sigue leyendo

La gaviota

Chela De Ferrari ha creado una versión impetuosa del clásico chejoviano con la participación de actores invidentes

La gaviota - Foto Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Junto con el Tío Vania, La gaviota se ha asentado como el clásico de la época contemporánea hiperexplotado en los últimos tiempos (y lo que queda de temporada). Eso sí, hemos asistidos a planteamientos verdaderamente peculiares. Simplemente recordemos tres: el de Oskaras Korsunovas, el de Rigola y el de Cyril Teste. Ahora, Chela De Ferrari propone un atrevido juego de espejos donde la invidencia y la visión se conjugan para destinarnos a un esfuerzo generoso de imaginación. Sigue leyendo

El profesor no ha venido

Pablo Rosal continúa su exploración sobre la incomunicación con este «ejercicio en la explanada» en el Teatro del Barrio

El profesor no ha venido - Foto de Marina Castañeda
Foto de Marina Castañeda

Genuina obra de Pablo Rosal esta. El dramaturgo más incisivo, original, misterioso y profundo del momento. Si hace unas semanas hablaba de su anterior e imperdible montaje Hoy tengo algo que hacer, esta nueva incursión se encajaría similarmente en esa temática de la estupefacción y la maravilla de los albores de la filosofía hasta bordear el absurdo, con tintes kafkianos. Por lo tanto, Los que hablan está presente y Castroponce reverbera como lección, como conferencia. Sigue leyendo

Tierra

Sergio Blanco explora en el Teatro María Guerrero la muerte de su madre en una de sus autoficciones más logradas

Tierra - Foto de Nairí Aharonián
Foto de Nairí Aharonián

Todo el aparataje de Sergio Blanco es consabido y redundante. No es algo que solamente se le pueda achacar a él, puesto que las postdramaticidades abundan por doquier en el ansia por ser moderno. Si bien es cierto que, en esta ocasión, el fondo del asunto queda perfilado con gran elegancia. Una aproximación sutil y hermosa, sin emotivismo; pero con el dolor de víctimas, de verdugos y, en definitiva, de gente que nos traslada la pena y el sufrimiento con una mirada tan serena como elocuente. Sigue leyendo

Juana de Arco

Marta Pazos vuelve a centrarse en la expresión de su estilo para trazar una performance con poca sustancia argumental

Juana de Arco - Foto de Jesús Ugalde
Foto de Jesús Ugalde

Una de las películas más subyugantes de la historia del cine es La pasión de Juana de Arco, de Dreyer. En ella, el cineasta se preocupa, con esos primeros planos tan célebres, de relatar el martirio de la joven con los mínimos elementos, con las fotografías más esenciales y tan verdaderas. Si uno la visiona, además, con la música que compusieron Jesper Kyd, Ole Schmidt, Victor Alix y Léo Pouget, entonces la experiencia estética, efectivamente, te aproximará a esa agonía. Y esto es lo que no consigue Marta Pazos, pues, nuevamente, como hemos podido comprobar en algunos de sus últimos montajes (Comedia sin título, Safo,…) se centra en desarrollar su estilo. Sigue leyendo

Le congrès ne marche pas

La Calòrica nos traslada al Congreso de Viena para trazar un paralelo con el presente de manera ridícula

Le congrès ne marche pas - Foto de Sílvia Poch
Foto de Sílvia Poch

Con lo que ocurre en el desenlace de este montaje ─una escena tan enormemente significativa que trastoca cualquier interpretación de lo acontecido antes─ bien podríamos plantearnos cerrar los teatros públicos aspirantes a auspiciar la contemporaneidad. Definitivamente no merece la pena. Si el público jalea la mayor patochada, la mayor ridiculez vista en los últimos tiempos, podemos retirarnos. No me importa destripar el asunto. Sigue leyendo

Hoy tengo algo que hacer

Pablo Rosal se acoge con Luis Bermejo a la tradición picaresca para abordar cuestiones existencialistas en nuestra sociedad actual

Hoy tengo algo que hacer - FotoViene Pablo Rosal demostrando un talento extraordinario en el pergeño de sus textos y en la capacidad para trasladarlos a escena sin grandes alaracas, ni posdramaticidades excesivas. Tiene mucho de literario, de narrativo, de peculiaridad irónica y de crítica sutil a varias cuestiones de la realidad. Además, va trabajando con distintos géneros, como el negro en Asesinato de un fotógrafo (el montaje más flojo de sus últimos proyectos), el dadaísmo trufado de absurdo en Los que hablan o la conferencia dramatizada en Castroponce y, ahora, la emprende con el bildungsroman, con ese cariz novelístico muy habitual en la Ilustración con extensiones hacia el realismo decimonónico y con fuentes que beben de nuestro siglo de oro, con Gracián o Quevedo (más que de la picaresca del Lazarillo, por mucho que nos encontremos una obra con siete tratados, también, y con un cita inicial). Sigue leyendo