Elisa Arbesú desarrolla el tema del suicidio en este drama con tintes cómicos en el Teatro Lara

El tema del suicidio va soltando su pátina de tabú y se cuela por lo derroteros de ese cajón de-sastre llamado «salud mental». El teatro siempre lo había elaborado bajo las consideraciones de la agonía o el tédium vitae, ahora lo zanja desde una especie de abulia, de aburrimiento, de cansancio antes de haberse enfrentado propiamente al devenir, a la madurez, a sus diversas etapas. Es decir, se alejan del abatimiento de La voz humana o de 4.48 Psicosis; o del misterio supremo en Familie, de Milo Rau, apoyada en una historia real. Sigue leyendo

Otra vez que una dramaturga del siglo XXI no renunciará a los mecanismos artísticos trillados de nuestro presente (que vienen de hace ya tanto). A saber: mucha metaliteratura en el modo de mostrar el work in progress, los tintes autoficcionales y mucho yoísmo hasta el punto de situar como protagonista a un dramaturgo. Déjenme repasar únicamente propuestas del mismo estilo en el último mes: 




