El asno de oro

«El Brujo» se metamorfosea en asno para divagar acerca de la belleza, el misterio y el erotismo

30.-el-asno-de-oro-web-lDesde luego es un atrevimiento llevar a escena una novela del siglo II, cuando el género aún no había adquirido los engranajes y mecanismos que puso en marcha Cervantes. No es fácil extraer un relato de casi dos horas donde se plasme la esencia de lo que Apuleyo quiso narrar, puesto que los entresijos, relatos y derivas en los que se mete el autor apenas dejan un finísimo hilo narrativo. Sí crea ese hilo Rafael Álvarez, «El Brujo» con sus presentaciones, sus explicaciones y todo ese aparataje metaliterario que le sirve para llevarnos de la mano (quizás demasiado, tampoco es tan difícil lo que cuenta) con reiteraciones, apartes e incisos de forma recurrente. Sigue leyendo

Casa de muñecas

Ximo Flores moderniza el clásico de Ibsen con toques de Tarantino

Casa de muñecasEl personaje de Nora Helmer ha sido un ejemplo de liberación femenina desde que Henrik Ibsen lo creara para su obra Casa de muñecas en 1879. Nora es una heroína, alguien que ha sacrificado su vida aceptando el chantaje para sí con el fin de salvar a su marido enfermo. Jerónimo Cornelles y Ximo Flores han preparado una versión que trae a nuestra protagonista hasta el presente. Donde había una mujer encerrada en una sociedad patriarcal, ahora nos encontramos con una jovencita pizpireta con ganas de fumar a escondidas. Si Ibsen había planeado una rebelión, Cornelles y Flores deberían haber trenzado un contexto digno de ese portazo final con el que pretende cambiar su vida. Ya no vivimos en esa época. Lo escandaloso en el siglo XIX, desde luego, no lo es ahora. Sigue leyendo

Lluvia constante

Peris-Mencheta y Roberto Álamo se juegan su amistad en un thriller asfixiante

lluvia constanteTrabajar en el subsuelo, en el margen, bajo coordenadas que superan cualquier código moral y que, fundamentalmente, escapan de la ley, implica que el hedor que emana penetre en los cuerpos de unos policías que se sostienen mutuamente desde la infancia. Lluvia constante presenta a dos aspirantes a inspector embadurnados por los trapicheos, el alcohol y su estilo expeditivo. Rodo muestra el perfil del madero encharcado en whisky y Daniel, corpachón musculado al uso, manifiesta debilidades mentales que no tardarán en aflorar. El texto de Keith Huff posee los mimbres del thriller policiaco, sucio y corrupto, que tantas veces hemos visto en el cine, pero se ha permitido el lujo de construir dos personajes ricos en matices que se sobreponen al fondo de la cuestión. Además, la estructura de la obra está perfectamente medida en tiempo y ritmo. Ofrece diversos giros dramáticos y una evolución en los protagonistas que va ganando enteros según avanza la acción. Sigue leyendo

Jugadores

Jugadores, de Pau Miró, explora los avatares de unos individuos unidos por el póker

Avilés 21/08/2014 Jesús Castejón, Miguel Rellán, Ginés García Millán y Luis Bermejo juegan una peligrosa partida de cartas llena de dramas y fracasos ©FotoMarieta

El juego y la soledad, o viceversa, sintonizan las vidas del profesor universitario, que accede a que su anticuado piso sirva como centro de reuniones, el actor fracasado, el enterrador enamorado de una prostituta ucraniana y un barbero en paro. Pau Miró desarrolla los personajes a través de tramas de alguna manera incompletas, con grandes elipsis que implican excesos narrativos en detrimento de la representación, para centrarse en la inconsistencia vital de cuatro hombres abocados a jugársela mientras la madurez los atraviesa. Nos enteramos de la denuncia que mantiene al profesor suspendido de empleo y sueldo, de que el barbero teme perder a su mujer, de que el actor no encaja en ningún papel y de que al enterrador le gustaría marcharse a Ucrania; pero nada de esto nos hace sospechar hacia dónde se dirige la obra. Ellos poseen los rasgos inequívocos de los jugadores y su constante aproximación al límite, al abismo y al riesgo con que frecuentemente se ganan las grandes partidas. Sigue leyendo

Emilia

Claudio Tolcachir trae a España su Emilia después del éxito cosechado con La omisión de la familia Coleman

031013.- "Emilia" Escrita y dirigida por Claudio Tolcachir. Actores Gloria Muñoz, Alfonso Lara, Malena Alterio, Daniel Grao y David Castillo. Pase en el Teatro Palacio Valdés de Avilés FOTO: MARIETA

Las sillas sobrevuelan amontonadas sobre un piso en plena mudanza que en sí mismo es un espacio en desarrollo, quebradizo, ruinoso, como sus personajes. Emilia, una de esas señoras que suplen a los padres en las casas de la burguesía y de las familias a las que cuidar a un hijo resulta tedioso, aburrido y agobiante, es una mujer que ha hecho de la crianza de Walter la justificación de su vida. Emilia es Gloria Muñoz (solo la configuración de la mueca de su rostro es suficiente para marcar el tono inicial de la obra) y nos ofrece su memoria, su delicadeza y esa serenidad que abnegadamente no ha sabido transmitir a su muchacho. Puro exceso de amor. Walter, Alfonso Lara, es el encargado de solapar las relaciones, de inventarse un mundo de cariños maduros para el que no está suficientemente preparado. Lara maneja los ritmos con soltura y contención equilibrados, asumiendo que la obra necesita un pilar endeble como el suyo, un fusible que no salte a la primera de cambio y que mantenga al espectador pendiente de las anomalías de su pasado. Sigue leyendo

El veneno del teatro

El veneno del teatro plantea hasta qué punto un actor puede lograr una interpretación «auténtica» a través de un personaje

El veneno del teatroEn apenas una hora se resuelve una lucha entre la verdad y la ficción con dos hombres entregados en su quehacer. El veneno del teatro, escrita por Rodolf Sirera allá por 1978 y dirigida por Mario Gas, plantea hasta qué punto puede lograr una «auténtica» interpretación un actor a través de un personaje. Es lo que se propone Miguel Ángel Solá dando vida a un excéntrico aristócrata cuando invita a un gran intérprete (Daniel Freire) a su palacio. Así, en el escenario, se da cabida a un vaivén dialéctico que va del metateatro pirandelliano con un mayordomo que golpea primero, al diálogo platónico pasando por las elucubraciones malvadas de un experimentador radical. Todo ello aderezado con unos vinos dulces que van perfilando la veritasSigue leyendo