Consentimiento

Un drama de parejas donde la validez de la justicia se pone a prueba en una indagación de las insidias humanas

Foto de marcosGpunto

El envoltorio de comedia ajustada a los cánones más que manidos de la lucha entre sexos que Nina Raine ha utilizado para indagar en el alma humana, está cargado de trampas y es conveniente no caer absolutamente en ellas. Señalemos que la estructura fundamental está compuesta por dos matrimonios con hijos y otros dos individuos dispuestos a entenderse amorosamente. El primer truco de la dramaturga es cargar las tintas sobre los varones. Ellos son personajes redondos, complejos en la simpleza de esos machos estereotipados que ya no deberían engañar a ninguna fémina. Tipos con poder, pertenecientes al mundo judicial (abogados, fiscales), encantados con su cómoda vida familiar convencional, adornada por las inexcusables aventuras. Seres que en el fracaso sacan la furia y el lloriqueo de unos púberes malcriados. Ellas, sin embargo, no sobredimensionan su esbozo. Así, María Morales (Raquel) es un «poco» abogada, apenas aporta su visión del asunto cuando tiene oportunidad; pero su papel no tiene demasiado recorrido. Su interpretación mantiene la solidez habitual. Sigue leyendo

Festen

Magüi Mira versiona el transgresor film que puso en marcha los presupuestos del Manifiesto Dogma

Foto de marcosGpunto

Celebración (Festen) de Thomas Vinterberg fue, como sabemos, todo un acontecimiento cinematográfico; puesto que, además, de su hálito vanguardista, era la primera película bajo el Manifiesto Dogma, el cual, paradójicamente, pretendía regresar a procedimientos «rudos» de hacer cine, como reacción a la desmedida y artificiosa tecnologización. Magüi Mira nos presenta la versión teatral, aunque no podremos obviar la comparación con la versión fílmica. Lo primero que se debe señalar es que estéticamente se ha optado por una depuración de las formas, por un minimalismo maniqueo donde el blanco y el negro predominan ante la presencia fantasmagórica en rojo de Linda. La iluminación fluorescente y aséptica de José Manuel Guerra incide en la excesiva tibieza de algunos personajes. Las gradas enfrentadas de público dejan que los actores se paseen delante de nosotros, a poca distancia. Sigue leyendo

César y Cleopatra

Encuentro de los célebres personajes en una propuesta demasiado fría para representar su pasión

César y CleopatraConocemos la trayectoria como directora teatral de Magüi Mira en los últimos años. Sus montajes cumplían, desde luego, con el interés y la profesionalidad que se le exige a una persona experta en estas lides, ya fuera en Kathie y el hipopótamo, En el estanque dorado o El discurso del rey. Más allá de ciertas cuestiones de mayor calado, no se puede afirmar que fueran inadecuadas dentro de la esfera dramática. Pero con lo que nos topamos en César y Cleopatra es un desatino. Sospechamos que la propia Mira es consciente de ello. A priori, el tema parece atractivo. Gracias a la fantasía del autor Emilio Hernández, los espíritus encarnados de Cayo Julio César y la reina de Egipto se encuentran en el presente para recordar su amor apasionado y para clarificar las tropelías que han cometido los historiadores con ellos. Estos espectros que surgen de la bruma son Ángela Molina y Emilio Gutiérrez Caba. Sigue leyendo

En el estanque dorado

Lola Herrera y Héctor Alterio protagonizan en el Teatro Bellas Artes el clásico de Ernest Thompson

enelestanquedorado-5La obra que estrenó Ernest Thompson en 1979 huele a clásico por los cuatro costados. Es un texto muy deudor  de los grandes autores estadounidenses como Eugene O´Neill o Thornton Wilder, donde lo que prima es el  núcleo familiar con esas lógicas grietas que se van abriendo según avanza la función. También es evidente la  influencia de Chejov, con ese paso del tiempo tan lento y esa sensación de que no ocurre nada. Aquí, dos  ancianos, Etel y Norman, vuelven un año más a su retiro en el Estanque Dorado, una laguna repleta de patos,  peces y millones de insectos. Ella es Lola Herrera, una de esas madres y esposas alegres, activas y con una  paciencia henchida de generosidad. La actriz nos regala de nuevo una de esas actuaciones cargadas de  magisterio. Sigue leyendo

El discurso del rey

El Teatro Español acoge la versión dramática de la exitosa película acerca del monarca tartamudo

seven15cdm05280186Glúteos y espalda torneada del futuro e inesperado monarca son vestidos por un mayordomo antes de que su tartamudez lo exponga al ridículo en un discurso que él no debería haber pronunciado. La película El discurso del rey fue tan popular en su momento y tan sobrevalorada (cinematográficamente no aguanta un análisis mínimamente crítico) que no podemos quitárnosla de la cabeza. El argumento juega con dos líneas que obligatoriamente deberían tender a la confluencia. Ni la conseguía el film, ni la logra su versión teatral. Por un lado, Europa va de cabeza hacia la segunda guerra mundial, es un hecho de tal calibre que es imposible esbozarlo únicamente como contexto narrativo, de hecho, esta línea debería ser la fundamental. Por otra parte, el rey Jorge VI posee graves problemas en el habla que, para más inri, proceden de conflictos en la infancia, ya se sabe, el segundo que no recibe el cariño adecuado y se nos pierde (doble trance). Como digo, ambas líneas deben aunarse para que el famoso discurso cobre la relevancia que en verdad debería tener y, mucho más, si nosotros conocemos el sanguinario desenlace del conflicto bélico que se aproxima. Aquí parece que las peripecias pedagógicas del peculiar terapeuta de su majestad y las victorias vocales de este permiten crear una historia trascendental. Lo trascendente tiene que ver con la paradoja que se establece entre la baja autoestima de un heredero, manifestada en su tartamudez, y las descomposiciones dinásticas en el seno de su familia, sumadas a las disoluciones políticas con el ascenso de Hitler. Sigue leyendo

Kathie y el hipopótamo

Magüi Mira dirige a Ana Belén en una obra de Mario Vargas Llosa, donde despliega todos sus recursos interpretativos

KathieDos mundos antagónicos se enfrentan en escena: la burguesía limeña encarnada en Kathie y la decadencia marxista que sostiene el profesor universitario Santiago Zavala. Ambos se han encontrado en una buhardilla parisina en su madurez, pero los dos han realizado un viaje vital que reverbera entre un pasado lleno de sueños y ambiciones, y un presente cínico, ficticio y disuasorio. Ese vaivén de tiempos (la juventud de Kathie, sus pretendientes, su matrimonio tempranamente fallido o la decepción que sintió Santiago por su mujer o sus proyectos inconclusos) y de espacios (Egipto, Lima, París) provocan una coreografía tremebunda de conversaciones cruzadas donde las inquisiciones de uno son las revelaciones sorpresivas de un enamorado veinte años antes, por ejemplo. En definitiva, una característica faulkneriana de la escritura de Vargas Llosa. Sigue leyendo