La historia de estos dos húsares que protagonizan la novela breve de Joseph Conrad sube a las tablas del Teatro Fernán Gómez

Tenemos ante nosotros una obra que, ante todo, es célebre por el film que realizó en 1977 Ridley Scott. Una cinta que contiene esos elementos de aventura, de romanticismo y de coraje que logran hipertrofiar estéticamente la novela corta, titulada El duelo, que Joseph Conrad firmó en 1907. En la adaptación que entrega Javier Sahuquillo y que dirige Emilio Gutiérrez Caba se contraviene la lógica del teatro. Parece que las adaptaciones novelísticas nos abruman en los últimos tiempos ─no pondré la infinita lista─ y que, además, vienen «acomplejadas» por los propios usos narrativos. Sigue leyendo
Ignacio García May se apodera del Español con dos obras que se relacionan entre sí. 


Todo es demasiado fulgurante. Se nos lleva y se nos arrastra como si estuviéramos en un torbellino, como ese estilo tan punk y espídico del primer Trainspotting (aquí nos faltaría una música acorde). El texto de Stephen House, Go by Night, que fue escrito a mediados de los noventa, es llevado por Víctor Palmero con una mezcla de ingenuidad adolescente, con lenguaje directísimo y soez, grosero y hasta pornográfico, más una superficialidad algo estereotípica sobre la ambigüedad cabaretera de los travestis. Debemos ser conscientes de que, en cierta manera, han cambiado muchas cosas de aquella época.