El texto de Jordi Casanovas y Marc Angelet elaboran una comedia burguesa convencional donde apenas se inmiscuyen por vericuetos complejos
El problema fundamental de los conspiranoicos es que van abrazando teorías peregrinas hasta que estas implican cambios en su modo de comportamiento, en su alimentación, en el uso de la tecnología o en el cambio de su voto hasta llegar a un atisbo de locura: la evidente paranoia que consiste en pensar que toda la realidad es un complot. El tema da para muchísimo; porque el asunto se ha sofisticado de una manera inasumible hasta el punto de que nuestras más sensatas creencias pueden quebrarse. Sigue leyendo
Varias obras en las últimas temporadas nos han llevado hasta el Amazonas para redundar en toda una serie de cuestiones políticas que conllevan unas incongruencias insuperables. Recordemos 


También los Teatros del Canal se manejan con el efecto halo como así lo han hecho en el CDN con 

Cuesta alejarse del estereotipo irlandés, cuando uno se aproxima al micromundo en el que pone su lupa Martin McDonagh. No hay más que ver la disposición de elementos, cuando ambientaba aquel inhóspito pueblo en su exitosa película Almas en pena de Inisherin. En esta se volvía a detectar ese prurito infantil y fabulístico, que encontramos en otros escritos como