Les larmes d’Oedipe

Un tedioso Edipo en Colono completa el ciclo de tragedias sofocleas bajo la interpretación de Wajdi Mouawad

Foto de Pascal Gely
Foto de Pascal Gely

Seguramente solo se puede entender este montaje de Wajdi Mouawad como el episodio final de su megaproyecto de subir a escena las siete tragedias que conservamos de Sófocles. Un atrevimiento loable donde, a sus incursiones sobre los dos héroes Áyax y Edipo más las propuestas sobre las mujeres Las traquinias, Antígona y Electra, se le suman ahora Filoctetes y este epílogo sobre el desastrado rey moribundo en Colono. Uno se imagina asistiendo a la representación de las seis primeras y tragándose este desenlace embebido por la ruina; pero estas «lágrimas» carecen de la autonomía suficiente como para extenderlas durante una hora y cuarenta cinco minutos. Uno acoge con entusiasmo al pobre ciego Edipo acompañado por su hija Antígona a las puertas de Atenas en las tierras de Colono; y toma con agrado que un visitante del siglo XXI llamado Pericles los reconozca como si fueran Quijote y Sancho, y que les cuente que durante las manifestaciones de la crisis económica y social griega del 2008, el joven Alexandros haya resultado herido por la policía. Nos balanceamos sincrónicamente entre las dos historias, entre esas dos muertes paralelas de dos hombres caídos en desgracia. Cuando el muchacho fallece, según se nos relata, la reiteración, la parsimonia y el tedio se apoderan de la escena. Sigue leyendo

Seuls

Wajdi Mouawad, autor de Incendies, vuelve a Madrid con Seuls

SeulsA Wajdi Mouawad lo conocemos bien por su obra teatral Incendies, que se paseó por Madrid hace tres años y que luego, al convertirse en película, fue nominada en los Óscar como Mejor película de habla no inglesa en 2011. Ahora llega al Teatro Valle-Inclán, dentro del ciclo Una mirada al mundo, con un texto escrito en 2008 y que presentó por primera vez en el Festival de Avignon. Seuls es una obra de dos horas en la que Mouawad es el único personaje en escena. Él solo desarrolla todo un camino de introspección, de viaje paralelo dividido por los problemas cotidianos de su vida como doctorando y su pasado como huido de la guerra en el Líbano junto a su hermana y su padre. Esta división también se muestra en los lenguajes de los que se provee su autor para acompañarse en ese autoconocimiento. De la simpleza de un escenario casi desnudo con tan solo unos paneles en apariencia endebles, se van añadiendo imágenes proyectadas sobre diversos temas relacionados con su vida y su investigación doctoral; echa mano de la informática, del juego de sombras y de los dobles fondos, para después usar la pintura de la forma más primitiva posible. Sigue leyendo