Viejo, solo y puto

Drama agridulce sobre los avatares de dos travestis en una farmacia cochambrosa

Foto de Brenda Bianco
Foto de Brenda Bianco

Última etapa del ciclo «Una mirada al mundo» en el Centro Dramático Nacional; esta vez con una propuesta argentina firmada por Sergio Boris. Acertamos a enmarcar el almacén de una farmacia algo desvalida, con varias estanterías roñosas, ocupadas por cajas de medicamentos poco fiables. La presencia de dos travestis, dos transexuales en proceso de transformación bajo la aquiescencia de su chulo y, a la sazón, hijo del dueño de aquel establecimiento, me recordó instantáneamente, por ese tono hiperbólico y amanerado que llegan a adoptar este tipo de individuos, a los que dada su situación de marginalidad no tienen más remedio que hacer de su cuerpo, strictu sensu, su modo de vida y de su expresión, su eslogan publicitario, a Tangerine (2015), la película de Sean Baker protagonizada por una prostituta transgénero, donde mediante una acibarado relato se muestra la dureza de la calle. Pero no, aquí estos personajes cumplen un papel accesorio, de igual manera que lo acaban teniendo el resto. Directamente, podemos identificar Viejo, solo y puto como un cuadro de costumbres, por qué no. Igual que podemos levantar la mirilla de la puerta y observar a una familia cualquiera en sus tareas domésticas en una época x, podemos aproximarnos a esta botica y contemplar durante poco más de una hora cómo se trapichea, cómo se discute o cómo se monta el quilombo. Cuando aceptamos que allí no va a transcurrir ninguna historia, que la trama es el puro acontecer, solo queda fijarse en el deambular de aquellos hombres arrastrados por una inercia cuasideterminista. Sigue leyendo

Mecánica

Una versión cubana del clásico Casa de muñecas, donde el espíritu de Ibsen se deslavaza

Foto de Yasser Expósito
Foto de Yasser Expósito

En la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán, en la tercera etapa del ciclo «Una mirada al mundo», nos hemos encontrado con una telenovela cubana; y esta apreciación no radica en ningún prejuicio relacionado con el acento. Si la Casa de muñecas de Ibsen ha envejecido a marchas forzadas (nosotros ya hemos tenido una modernización hortera) y se ha quedado arrumbada a un contexto socioeconómico muy definido; la Mecánica de Abel González Melo no es más que un embrollo de personajes inconsecuentes en una trama inverosímil de nuestra sociedad desarrollada. Cualquier caracterización feminista en el nombre de la heroína Nora Helmer, queda aquí aniquilada al convertirla en Nara Telmer, directora suprema de un complejo hotelero, interpretada por Yuliet Cruz, que cumple con el estereotipo de jefa ocupadísima y de rictus insolente, absolutamente concentrada en su deber. La versión va por otros derroteros que, presuponemos, tienen que ver con el recurrente hálito de la ambición, del enriquecimiento y toda esa panoplia de anhelos tan humanos; pero que, en realidad, terminan por manifestar un lío amoroso en el que todos los intervinientes, sin excepción, se ven envueltos (y eso que son hasta cinco). Es el heredero, Olvaldo Telmer, el que se puede permitir vivir ocioso, dedicando sus horas a navegar por internet; Carlos Luis González lo encarna melosamente, aportándole a su papel cierto equilibrio que se desbarata al desenlace de forma exagerada. La obra se divide, al igual que el texto original del dramaturgo noruego, en tres actos. Sigue leyendo

Les larmes d’Oedipe

Un tedioso Edipo en Colono completa el ciclo de tragedias sofocleas bajo la interpretación de Wajdi Mouawad

Foto de Pascal Gely
Foto de Pascal Gely

Seguramente solo se puede entender este montaje de Wajdi Mouawad como el episodio final de su megaproyecto de subir a escena las siete tragedias que conservamos de Sófocles. Un atrevimiento loable donde, a sus incursiones sobre los dos héroes Áyax y Edipo más las propuestas sobre las mujeres Las traquinias, Antígona y Electra, se le suman ahora Filoctetes y este epílogo sobre el desastrado rey moribundo en Colono. Uno se imagina asistiendo a la representación de las seis primeras y tragándose este desenlace embebido por la ruina; pero estas «lágrimas» carecen de la autonomía suficiente como para extenderlas durante una hora y cuarenta cinco minutos. Uno acoge con entusiasmo al pobre ciego Edipo acompañado por su hija Antígona a las puertas de Atenas en las tierras de Colono; y toma con agrado que un visitante del siglo XXI llamado Pericles los reconozca como si fueran Quijote y Sancho, y que les cuente que durante las manifestaciones de la crisis económica y social griega del 2008, el joven Alexandros haya resultado herido por la policía. Nos balanceamos sincrónicamente entre las dos historias, entre esas dos muertes paralelas de dos hombres caídos en desgracia. Cuando el muchacho fallece, según se nos relata, la reiteración, la parsimonia y el tedio se apoderan de la escena. Sigue leyendo

De vânzare / For sale

Una potente muestra en escena sobre la ocupación de tierras en Rumanía por parte de grandes empresas

de-vanzare-for-sale-fotoDe vânzare / For sale forma parte del Programa Teatrul Odeon de Rumanía, incluido dentro del ciclo «Una mirada al mundo» del Centro Dramático Nacional. Una obra que se presentaba a continuación de otra, Contra democraţiei, del autor barcelonés Esteve Soler y, a cargo, también, de los rumanos. Pero como uno, en este mundo que vivimos, no sabe en qué momento comienzan las funciones, quise pensar que todo estaba hilado. Poco antes de empezar, mientras descansábamos nuestras neuronas de tanta proclama política, se nos fue repartiendo en el guardarropa un aparatito para poder seguir la traducción simultánea. Los setenta espectadores nos fuimos situando en una improvisada cola, hasta que descubrí que las cordiales responsables de sonido, nos reclamaban alguna identificación, «algo en prenda», decían, «el carné de identidad, por ejemplo», «yo no tengo el carné de identidad», respondí, «pues déjanos, algo: el abono transporte, una tarjeta de crédito, las llaves de tu casa», «yo no tengo nada, y las llaves no te las pienso dejar». Me aparté a un lado hasta que se resolviera el conflicto mientras los dóciles asistentes iban dejando su DNI, su Visa y, como pude comprobar, hasta las llaves de su propia casa, para que le entregaran el jodido chisme (supongo que de un precio inimaginable). Sigue leyendo

Contra democraţiei

El Teatrul Odeon de Rumanía presenta el texto político de Esteve Soler sobre la esquizofrenia del sistema

Foto de Mihaela Marin
Foto de Mihaela Marin

Regresa el ciclo «Una mirada al mundo» al Centro Dramático Nacional, esta vez ha comenzado con dos obras muy distintas, dentro del Programa Teatrul Odeon de Rumanía. Aunque curiosamente, lo que nos encontramos es un texto escrito por el barcelonés Esteve Soler (1976), Contra la democracia (2010) (subtitulada «7 obretes de Grand Guignol») y que pertenece a una trilogía en la que se incluyen: Contra el progreso (2008) y Contra el amor (2009). Teatro político y, por lo tanto, problemático en el sentido de que compete y acucia al poder. ¿Está en las butacas sentado el público a quien debe dirigirse primordialmente esta proclama? La respuesta tajante es No. Este es un teatro inútil, este es un teatro de por un oído me entra y por otro me sale. Es un teatro integrado en el sistema y este se ríe de los planteamientos de cualquier dramaturgo que ose plasmar su mensaje en los carriles diseñados ad hoc para canalizar las indignaciones. Hablamos de Madrid, de 2016, del Teatro Valle-Inclán, de unas setenta personas, de espacios libres, de precios poco populares, de un respetable del que sería muy sencillo realizar un estudio sociológico. ¿Se habrá planteado Soler que, quizás, en una angustiosa ironía, su teatro vale para justo lo contrario de aquello para lo que se destina? Sigue leyendo