El jardín de los cerezos

Juan Carlos Pérez de la Fuente realiza una dirección espléndida sobre el clásico chejoviano en el Teatro Fernán Gómez

La grandiosidad clasicista que destila esta propuesta de Juan Carlos Pérez de la Fuente contrasta notablemente con aquella que presentó en el CDN Ernesto Caballero. El aprovechamiento que ha realizado el director en el espacio disponible del Fernán Gómez resulta magistral. Los personajes fluyen a lo largo de toda la función por los pasillos, entre las laberínticas telas y en toda la profundidad del escenario. Aparecen de improviso por doquier y uno tiene la sensación de que lo han introducido en esa finca que presumimos descuidada. Con la mirada de Ignacio García May, estos seres se muñequizan por momentos; pero también desarrollan la naturalidad chejoviana en diálogos claros y altamente expresivos. La decadencia de algunas familias que se han visto sometidas por la reforma emancipadora de 1861, que liberó a millones de siervos en Rusia, se plasma con progresiva espontaneidad. Sigue leyendo

Vincent River

Pilar Massa y Eduardo Gallo protagonizan esta obra de Philip Ridley que aborda un terrible caso de homofobia

Foto de Sofía Moro

Uno de las características que nos resultarían más llamativos y que debería ser necesario trasladar en algún aspecto es el acento cockney. Porque… ¿dónde estamos? No se sabe muy bien; aunque si hay un descampado podemos imaginarnos una zona no demasiado urbanizada; pero no tenemos datos suficientes. En el original la acción transcurre en el East End de Londres; sin embargo, en esta versión en español quedamos descontextualizados. Sigue leyendo

Los duelistas

La historia de estos dos húsares que protagonizan la novela breve de Joseph Conrad sube a las tablas del Teatro Fernán Gómez

Tenemos ante nosotros una obra que, ante todo, es célebre por el film que realizó en 1977 Ridley Scott. Una cinta que contiene esos elementos de aventura, de romanticismo y de coraje que logran hipertrofiar estéticamente la novela corta, titulada El duelo, que Joseph Conrad firmó en 1907. En la adaptación que entrega Javier Sahuquillo y que dirige Emilio Gutiérrez Caba se contraviene la lógica del teatro. Parece que las adaptaciones novelísticas nos abruman en los últimos tiempos ─no pondré la infinita lista─ y que, además, vienen «acomplejadas» por los propios usos narrativos. Sigue leyendo

Más allá de esta vida

Débora Izaguirre recurre a los tópicos del romanticismo para configurar un drama con textos de Bécquer en el Teatro Fernán Gómez

Foto de Álvaro Serrano Sierra

Si ya la temporada anterior me pareció un proyecto fallido aquella adaptación de El monte de las ánimas, volver ahora, en parte, sobre la misma leyenda, me parece todo un desatino. Sobre todo, porque es un mejunje que el espectador difícilmente puede encajar en su comprensión. Así que habrá que acudir con los deberes hechos para, al menos, sacar una conclusión certera. Sigue leyendo

American Buffalo

Vuelve el clásico de David Mamet para tratar la inquietud rabiosa de hombres sin destino en una sociedad decrépita

La crisis económica de los setenta en Estados Unidos dejó a muchos currantes en la estacada. Los buscavidas pululaban de pueblo en pueblo por calles para ocupar su tiempo mientras surgía alguna oportunidad laboral, algún negocio o algún trapicheo. Así, por ejemplo, se reflejaba en El espantapájaros, la magnífica película protagonizada por Gene Hackman y Al Pacino. Este último, de hecho, acabó participando en una adaptación de American Buffalo. Sigue leyendo

Poeta (perdido) en Nueva York

Jesús Torres ofrece un espectáculo visualmente atractivo para configurar a un Lorca confuso

Si uno compara este espectáculo con Puños de harina, comprobará que Jesús Torres es un tipo que pone toda la carne en el asador, que ofrece entusiasmo y que habla de tú a tú al espectador. Pero aquí hablamos de Lorca, y yo ya no sé en qué posición situarme. Lo que lleva ocurriendo con el dramaturgo granadino en las últimas décadas es digno de estudio. Es una fascinación desmesurada. Es el tótem al que se agarran muchos (todos) para seguir viviendo del teatro. Sigue leyendo

La aventura de la palabra

El discurso de ingreso a la Academia de la Lengua de Fernando Fernán Gómez vertebra este espectáculo algo naíf

Foto de Luiscar Cuevas

Curioso resulta que en los últimos años varios discursos de académicos de la lengua hayan subido a escena. El más intenso y profundo de todos fue Silencio, de Juan Mayorga (al que se hace jocosa alusión en la pieza). Hace bien poco, en El sillón K, conocíamos el emitido por Carmen Conde. Y, si apuramos, algunos de los que pudieron haberse dado y que se quedaron interruptus, como el de Pardo Bazán (recordemos Emilia) o María Moliner (véase, El diccionario). En cualquier caso, Juan Carlos Pérez de la Fuente ha considerado que este texto de Fernando Fernán Gómez era digno de llevarlo a las tablas. Yo considero que es una disertación modesta, de poco fuste y bastante naíf, como el propio montaje. Sigue leyendo

Casa de muñecas

Eduardo Galán ha traído al presente el clásico de Ibsen para configurar un drama desfasado con María León en el papel de Nora

Foto de Pedro Gato

Seguimos con la misma dinámica: adaptar clásicos para que el público no se aburra (véase La Regenta o Los pazos de Ulloa) y se pueda quedar con la esencia ─si es que esta tiene verdadero valor, cuando se le usurpan las necesarias circunstancias­-. Si, además, se quiere modernizar y trasladar el contexto de la Noruega de finales del XIX al primer cuarto del siglo XXI, la verosimilitud va a resultar trastabillada. Durante todo este tiempo se han dado unas transformaciones sociales bárbaras. Sigue leyendo

La señorita de Trevélez

Juan Carlos Pérez de la Fuente dirige una versión extendida de este drama grotesco de Carlos Arniches en el Teatro Fernán Gómez

Foto de Luiscar Cuevas

¿Cómo darle aire renovado a este drama de Arniches sin caer en el rancio costumbrismo? Pues dándole una estética más sofisticada que logre, incluso, aproximarse a la sicodelia de los años sesenta y a esos reconocidos guiños a la película La naranja mecánica, de Stanley Kubrich (no faltan bombines y bastones); aunque de una manera más modesta en la acción, efectivamente. En gran medida, uno se pone en la tesitura de todos esos que han pasado por una residencia de estudiantes y han tenido que pasar el trago de las novatadas, muchas de las cuales han llegado a límites insostenibles. Sigue leyendo