El desconocido

Laura Garmo traslada la adaptación de esta novela de Carmen Kurtz sobre la desconexión amorosa de una pareja en los años cincuenta

Foto de Javier Naval

La novela de Carmen Kurtz (1911-1999), El desconocido, con la que consiguió el Premio Planeta en 1956 (entonces todavía guardaba prestigio), posee modernidad tanto en la forma como en el contenido. El fragmentarismo, las analepsis o el atisbo del monólogo interior benefician a un argumento que bebe temáticamente de aquel tedium vitae que padecieron Emma Bovary o Ana Ozores; pero que se introduce en las complejidades de los años cincuenta en España. A ello se le añaden las citas de la Odisea, pues el referente de Penélope esperando el regreso de Ulises ofrecen un paralelo estimable. Sigue leyendo

Jack el Destripador (Afectuosamente suyo)

La metaficción reverbera en el Teatro Español con otro texto de Ignacio García May, quien aprovecha el caso del célebre criminal para crear un drama-cabaret

Ignacio García May se apodera del Español con dos obras que se relacionan entre sí. Esencia en la sala grande y esta, Afectuosamente suyo, en la Sala Andrea D´Odorico forman parte de su Teatro de la conspiración. Fundamentalmente apoyadas en exprimir la ficción como juego que interpela a la realidad, que anhela superar el acontecimiento dramatúrgico para especular sobre nuestra propia dimensión ficticia. Tema que hoy resulta imperioso, pues las máscaras, las personas, que se nos han impuesto en el presente, más las que deseamos sobreponernos, nos empujan a una vivencia que emula a la literatura. Sigue leyendo

Esencia

Ignacio García May discurre con mucha inteligencia sobre la realidad y la ficción en este drama que abre la temporada del Teatro Español

Foto de Javier Naval

Los retos dialécticos en el teatro siempre nos va remitir a esa época del neoclasicismo, sobre todo, francés, donde, bajo la máxima horaciana (docere et delectare), se dirimían las cuestiones fundamentales. De hecho, un afrancesado como Josep Maria Flotats ha pretendido eso con algunos de sus más célebres montajes, ya fuera La cena o aquel Voltaire / Rousseau. La disputa. Por eso, tampoco me parece baladí el hecho de que nuestros protagonistas porten nombres franceses, quebequeses, como son Pierre y Cecil, o sea, Pedro («Yo te daré las llaves del reino de los Cielos») y un «ciego» que debe ser guiado en la «oscuridad». Permítanme que me ponga en modo hermeneuta; puesto que la obra lo pide. Sigue leyendo

El pesimismo alegre

Mario Gas se encarna en el pedagogo Henri Roorda para dictarnos su larga carta antes del suicidio cometido hace cien años

Foto de Javier Naval

Convengamos que es muy excepcional que un hombre acepte de buen grado su suicidio, cuando aún cuenta con buenas facultades y no está sumido por la desesperación. Nos puede parecer que nuestro protagonista recurre, de alguna manera, a diversos valores estoicos como los propugnados para este tema por Séneca. Aunque, como veremos, nos encontramos con un pedagogo imbuido por la fascinación hedonista. No creo que debamos especular demasiado por las razones de tal determinación, sino que debemos aprovechar para reflexionar por el sentido de la vida, tal y como señala Albert Camus al inicio de El mito de Sísifo, precisamente preguntándonos por qué no nos suicidamos. Sigue leyendo

Escena – Fin de temporada 2024-25

Repaso a los espectáculos más sobresalientes de este curso que acaba de finalizar en la esfera teatral

Foto de Jean Louis Fernandez

Que la tendencia conservadora y buscadora de públicos más talluditos y fieles se va imponiendo en la mayoría de los teatros es ya una obviedad. De alguna manera, esta pulsión arrastra también a creadores que estarían dispuestos a arriesgarse más; sin embargo, ven que el propio ambiente lo ha hecho más complicado. Parece que ciertas líneas se van difuminando como, por ejemplo, esas ínfulas juveniles de otros años donde se nos esputaban consignas sobre su sacrosanta identidad; pero con tono victimista y ñoño. Sigue leyendo

Un tranvía llamado Deseo

David Serrano ofrece una correcta adaptación de este clásico de Tennessee Williams en el Teatro Español

Foto de Elena C. Graíno

Hubiera encajado estupendamente aquel proyecto titulado Tennessee, que se representó en la Sala Margarita Xirgu la temporada anterior (una atmósfera sobresaliente), para configurar uno de esos paralelos que últimamente se estilan. El último gran montaje sobre este clásico corrió a cargo de Mario Gas y es imposible no establecer lógicas comparaciones. Sin embargo, hasta llegar aquí hemos contemplado también La rosa tatuada y alguna versión de El zoo de cristal. Quizás la mayor pega de esta perspectiva de David Serrano esté en una matizada depuración de la violencia. Las sensaciones están más soterradas y el ambiente no es tan macilento como cabría esperar. En cualquier caso, me parece una puesta en escena correcta, sobre todo porque el elenco tiene un comportamiento muy consistente. Sigue leyendo

El barbero de Picasso

Chiqui Carabante dirige esta amable dramedia firmada por Borja Ortiz de Gondra sobre la amistad entre Eugenio Arias y el insigne pintor

Foto de Javier Naval

Cualquiera que haya acudido a Buitrago de Lozoya y haya prestado un poco de atención a ese minimuseo que recoge las piezas de Picasso, que donó su amigo, su barbero en Vallauris, Eugenio Arias, habrá quedado sorprendido por tal peculiaridad. El peluquero y el artista mantuvieron una relación afable durante 26 años, que se forjó en aquella población de la Costa Azul. Si Borja Ortiz de Gondra se ha fijado en esta amistad, uno va a pensar, quizás, a priori, sobre el anecdotario del momento histórico, sobre las consabidas diatribas del famoso pintor y su encaje moral y artístico. El dramaturgo es un buen trazador de semblanzas dramáticas, como ha demostrado en su trilogía de Los Gondra; no obstante, aquí baja mucho el pistón. Sigue leyendo

Condenada belleza del mundo

Luis Sorolla y Miguel Valentín llevan a escena un cuento de Luis Martín-Santos a través del teatro de objetos

Surge este proyecto en relación a Viaje hasta el límite, que se representa, abajo, en la Sala Principal. Luis Sorolla y Miguel Valentín han ideado un breve (unos cuarenta y cinco minutos de duración) un artefacto con objetos comunes para recrear un cuento de Luis Martín-Santos. Su esposa había fallecido en un accidente doméstico el 3 de marzo de 1963, y el autor, que murió el 20 de enero de 1964, fue invitado por su amigo, el cineasta, Antón Eceiza, a contemplar cómo grababan en Almuécar El próximo otoño. La cinta no se estrenaría hasta 1967. Sigue leyendo

Viaje hasta el límite

La obra teatral del novelista Luis Martín-Santos, influida por el realismo estadounidense, sube al escenario del Teatro Español

Foto de Javier Naval

Es habitual recalcar de las obras narrativas o dramáticas algo así como que «el menos es más». En cuántas podemos detectar que sobra aquí o allá a causa de las reticencias del autor a desprenderse de algo que le ha costado tanto escribir. Sin embargo, para el caso que nos compete, ocurre totalmente lo contrario. ¿Cuánto le faltaría a Viaje hasta el límite para que los cambios no fueran tan abruptos? Es difícil hacerse una idea, pero pongamos tres cuartos de hora para que las tretas y los tratos se maduren, y para que los amores intempestivos no parezcan éxtasis de adolescentes. Por esto, esencialmente, el texto teatral de Luis Martín-Santos no es buena, ya que, como veremos, los personajes no tienen ocasión de redondearse como se requeriría. Sigue leyendo