Tormenta

Iván López-Ortega ofrece una propuesta estética muy atractiva sobre esta obra de cámara de August Strindberg

Desde luego, si el espacio Salón de los Balcones – Andrea D’Odorico ha de ocuparse de piezas que no alcancen la hora de duración (deseable sería propiciar el doblete con las otras salas del Teatro Español), esta obra de August Strindberg, dramaturgo sueco que dialoga con su compatriota Ingmar Bergman (Tras el ensayo), me parece más que idónea. Además, viene comandada por el polifacético actor Iván López-Ortega, quien se encarga de disponernos un espectáculo muy atractivo en varios de sus elementos artísticos. En primer lugar, porque ha llevado este drama de 1907, proveniente del «teatro de cámara», hacia unos postulados oníricos. Fácilmente uno se imagina adentrándose en el País de las Maravillas de Alicia. Una gran casa de muñecas ─apta para que los propios intérpretes se inserten─ se sitúa en el fondo. El juego que favorece es fenomenal. Sigue leyendo

Tras el ensayo

La película que Ingmar Bergman realizó para televisión en 1984 es llevada a las tablas por Ernesto Caballero con menos taciturnidad

Foto de Javier Naval

Con gran profusión se «ha reflexionado» sobre el oficio de la interpretación en el propio transcurrir de una obra, en una imbricación metateatral que juega una y otra vez a entrar y salir del personaje. Los actores se desdoblan delante de nosotros para enseñarnos el truco, mientras nos seducen con la trampa que somos incapaces de apreciar en su totalidad. Así se ha empeñado en llevarlo a cabo Álex Rigola en algunos de sus espectáculos, como aquellos pergeñados en su «caja» (Hedda Gabler o Vania). De otro modo, Pascal Rambert en Ensayo también incluyó esta recursividad. O de forma similar ocurrió en aquella Lady Anne, de Inma Nieto. Podría seguir poniendo ejemplos; aunque también debo recordar que Gutiérrez Caba protagonizó Después del ensayo en el 2017. Sigue leyendo

Cartas de mujeres

Verónica Gracia y Alba Celma adaptan la singular obra de Jacinto Benavente sobre cuitas femeninas en el Teatro Español

Cuando menos continúa siendo arriesgado este paralelo que se establece en el Salón de los Balcones – Andrea D’Odorico con la sala principal. Piezas breves sobre textos, conceptos e ideas que se toman, a veces, de una manera bastante marginal y que son intervenidas, sobre todo, por gente joven. El anterior proyecto fue Confidencias de artistas, de Carmen de Burgos. Ahora se le da réplica a Malquerida, con un ramillete de misivas del propio Benavente. Sigue leyendo

Malquerida

El drama rural de Jacinto Benavente se embellece de la mano de Juan Carlos Rubio y de Natalia Menéndez

Foto de marcosgpunto

¿Qué podemos hacer con un final tan desastroso? ¿Deberíamos cerrar los ojos, obviarlo, y quedarnos con todo lo acontecido anteriormente? No nos quedará más remedio si queremos salvar este montaje en nuestra memoria. La inverosimilitud, la inconsecuencia y hasta el visto y no visto irrumpen en la última escena de esta versión firmada por Juan Carlos Rubio y por Natalia Menéndez. Nada que no esté escrito por don Jacinto Benavente allá por 1913; pero requeriría otro ritmo, otro cuidado. Si ante una tragedia así el público se carcajea, algo está mal. Puedo certificar que en el espectáculo que dirigió Joaquín Vida y que protagonizaba Nati Mistral en el año 2000 ocurría igual. Nuestro Nobel debería ser enmendado, ya que aquí se vuelve a caer en el mismo error. Parece una farsa, un vodevil. Sigue leyendo

Confidencias de artistas

Inés Collado y Cristina Marín-Miró proponen una mezcolanza inasible sobre unas entrevistas realizadas por Carmen de Burgos

Foto de Micaela Portillo

Habitualmente el ansia formalista de algunos y de algunas dramaturgistas los evade del objetivo primordial. Su formación postdramática los aleja tanto del naturalismo que se pierde el motivo esencial de la representación. Estamos ante un ejemplo claro de tal tesitura. Apuesto a que ninguno de los espectadores que acudan saldrán de la sala con la sensación de haber descubierto a Carmen de Burgos o de haberse ilustrado acerca de alguna de las artistas que ella entrevistó. ¿Dónde están los nombres propios en esta obra? Todo un mejunje de juegos metateatrales que se resuelve en cuarenta y cinco minutos. Sigue leyendo

El nudo gordiano

Israel Elejalde dirige este drama sicológico en el Teatro Español sobre un caso de suicidio infantil

Foto de Javier Naval

Estamos muy acostumbrados a degustar dramas cercanos que nos desvelan conflictos con la sibilina estructura del thriller tan mametiana. Generalmente, un par de personajes que se enfrentan en un combate dialéctico en el que van guardándose sus bazas hasta el desenlace. Si la muerte está en el fondo dolorosamente, entonces, el meollo se agrava. Hace bien poco hemos contemplado en Vincent River cómo se establece esa disputa para dirimir un asesinato. Si le añadimos el contexto educativo, la obra Violencia, que regresó a los escenarios hace unos meses, adivinaremos unas costumbres muy concretas. Creo que merecería la pena que los espectadores pudiéramos atender propuestas de similar calado sobre la realidad española. Y es que las sutilezas de los centros de enseñanza anglosajones o americanos (o diría que de cualquier otro lugar) poseen su idiosincrasia. ¿Cuáles son las reglas internas? ¿Cuáles son los protocolos? O ¿qué se considera normal y adecuado en las respuestas que puede ofrecer un muchacho de once años en sus redacciones? Sigue leyendo

Noche

La novela de Alejandro Sawa es adaptada por Mariano Llorente con poca ambición dramatúrgica en el Teatro Español

Foto de Javier Naval

La figura de Alejandro Sawa se ha visto relacionada con demasiada frecuencia con el Max Estrella de Luces de bohemia (que ha vuelto a la sala principal), mientras que sus novelas y sus artículos periodísticos se han ido descatalogando. No obstante, algunas de sus obras, como precisamente ocurre con Noche, han regresado a los anaqueles de las librerías gracias a pequeñas editoriales como Amarillo, que también ha publicado Criadero de curas. Ambos textos, por cierto, de un claro tinte anticlerical y escritas en 1888. Aspecto que determina en demasía la visión tétrica de este autor. Su naturalismo ahondaría en aspectos decadentistas y muy sombríos. Sigue leyendo

Personas, lugares y cosas

Irene Escolar impone su maestría para protagonizar este drama de Duncan Macmillan sobre adicciones en el Teatro Español

En nuestra sociedad la droga corre por doquier, quien no lo vea es porque no ha mirado suficiente. Muchas, muchísimas de nuestras violencias tienen detrás adicciones a los estupefacientes. De la farándula sabemos (así lo van revelando sin pudor sus gentes) que es un sector idóneo para el enganche a las sustancias (véase la exitosa serie Yo, adicto). Gentes especiales que se atreven a subirse a un escenario, a ponerse delante de una cámara, a enfrentarse a un público que no asume que frente a ellos no está el personaje que tanto lo fascina, sino una persona. Sigue leyendo

Duerme bajo las aguas

La primera novela de Carmen Kurtz se adapta teatralmente en un montaje excesivamente breve

Viene este proyecto a ser reverberación de El desconocido, la novela de Carmen Kurtz que se representa exitosamente en la sala pequeña. Su primera obra fue Duermen bajo las aguas, de 1955, uno de esos textos pertenecientes a la segunda generación de posguerra que tocaba con mucho cuidado eventos históricos de las guerras en Europa. Pasó sin problemas la censura. La gran parte del relato aquí contenido es autobiográfico, así que, de esta manera, podremos descubrir los azarosos y terribles avatares de la escritora. Sigue leyendo