Fausto

Tomaz Pandur crea una escenografía prodigiosa para representar el clásico de Goethe en el Teatro Valle-Inclán

Foto de Aljoša Rebolj
Foto de Aljoša Rebolj

Fausto es una obra literaria compuesta por dos partes. La primera de ellas fue escrita en 1806 y la segunda en 1832. Mientras que la primera contiene un argumento comprensible (entreverado de todo tipo de alusiones filosóficas y diálogos metafísicos), la segunda es pura alegoría, un viaje en el tiempo en busca de Helena de Troya con múltiples personajes mitológicos. Fausto no está destinada, en principio, a la representación, sino a una lectura sosegada que requiere una amplia cultura, si se espera profundizar en los aspectos profundos que se trabajan en ella. Por lo tanto, presumiblemente, muy pocos espectadores van a entender menos de la mitad si antes no han hecho los deberes. Y ante esta situación, todas las alusiones al público entre complacientes e irónicas sobre las dificultades del libro que sueltan los actores, aparte de instrucciones sobre aquello que se está representando, sobran; puesto que rompen con la atmósfera dramática que se pretende crear, además de no tomar en consideración a unos asistentes que deben saber a lo que van. Sigue leyendo →

Como gustéis

El director italiano, Marco Carniti, nos ofrece una comedia shakesperiana repleta de canciones, sustentada por un elenco de altura

como-gusteis_01Al principio, cuando aparece una jaula para luchadores, ante un gigantesco Rothko, todo es poder, energía y hasta sobriedad escénica. También desde el principio, Beatriz Argüello, la grandísima protagonista, la excepcional y versátil actriz de la que disfrutamos hace unos meses en Kafka enamorado, se predispone a comandar, a dirigir el cotarro, a verbalizar cada estrofa de Shakespeare como si ella misma estuviera improvisando en estado de gracia. Luego, cuando desparecen las jaulas y comienzan los cánticos con el estilo propio de los musicales, con su batería, con su órgano, con su base electrónica, con el gorgorito retumbando por todo el Valle-Inclán, entonces, uno debe contradecir a su director porque no se puede considerar una «comedia con música para actores» a una sucesión casi constante de cancioncillas a lo Moulin Rouge que, excepto algunas interpretaciones a coro como ocurre al final, creo que se debe estar entrenado para apreciarlo en su justa medida. Sigue leyendo →

Doña Perfecta

El Teatro María Guerrero (Madrid) acoge de nuevo la confrontación entre la costumbre rural y la modernidad urbana

DOÑA-PERFECTA-2-Foto-Andrés-de-GabrielBenito Pérez Galdós escribió la novela Doña Perfecta con la firme intención de construir un mundo alegórico donde se vieran representados esos frenos de la España decimonónica que no la dejaban avanzar. Después la convirtió en obra teatral y ahora Ernesto Caballero la repone tras la buena acogida de la anterior temporada. Sigue leyendo →