Electra jonda

Manuel Canseco dirige esta tragedia griega que Juan Guerrero trasladó a un cortijo andaluz bajo la estética del flamenco

Con varias Electras nos hemos encontrado en los últimos años a partir de propuestas variopintas, desde la recuperación de aquella Elektra.25 de Atalaya hasta esa peculiar versión de Fernanda Orazi, pasando por la comicidad de la Companhia do Chapitô, además, claro, de una Clitemnestra y de una Orestíada. En cualquier caso, ya recogió el Festival de Mérida en 2018 el proyecto de Antonio Ruz con el Ballet Nacional que se mezclaba con el flamenco que entronca de modo mucho más con el montaje de Manuel Canseco. Este pone sobre las tablas el texto que dejó escrito Juan Guerrero Zamora en 1986 y que ahora impulsa su hija Alejandra Torray. Fácilmente podemos remitirnos a compañías como La Cuadra de Salvador Távora para hallar un contexto donde «lo jondo», es decir, esa melancolía andaluza que anida en lo telúrico, conecta fértilmente con la tragedia clásica. También es una forma de caer bajo el efluvio de Lorca, pues el drama rural de Bernarda discurre de la misma manera que lo exigen las pulsiones de aquellos malhadados de Bodas de sangre. Es más, ya que se recuperó hace bien poco La malquerida de Benavente, podremos acogerla en nuestra mirada. Sigue leyendo

Los amores oscuros

Un espectáculo sobre el último amante de Lorca, donde destaca la actuación de la cantaora Clara Montes

El mito de Lorca, su historia y su hagiografía, el fetiche que, en muchos casos, tapa los valores estrictamente literarios y que va camino de asfixiarnos con tanta profusión. Aquí partimos de una novela titulada Los amores oscuros, escrita por Manuel Francisco Reina, donde se nos revela —tiene mucho de periodística—, según las investigaciones del autor, que un tal Juan Ramírez de Lucas habría sido el último amor de Federico y que además habría inspirado los Sonetos del amor oscuro. Esto contradeciría lo que se nos anunció en la exitosa La piedra oscura de Alberto Conejero, quien situó a Rafael Rodríguez Rapún como instigador de ese poemario. Sea como fuere, no es este el lugar para dirimir quién tiene la razón o si será posible determinar si el poeta jugó a varias bandas. Sigue leyendo