Medea´s Children

Milo Rau nos expone a la crueldad de una madre sobre sus hijos en este paralelo con la tragedia de Eurípides

Foto de Michiel Devijver

Milo Rau lleva años mostrándonos el horror humano sin ambages, utilizando todas las técnicas dramatúrgicas de nuestro tiempo a su servicio. Su interés no radica en mostrarnos una investigación para esclarecer los hechos. Sus montajes no pertenecen al exitoso género del true crime. Sus propuestas han recalado en España en estas últimas temporadas (Everywoman, Antigone in the Amazon,…); pero está claro que esta pieza se conecta directamente con Five Easy Pieces, puesto que en aquella empleaba infantes y, de alguna manera, por la crudeza. También se dan ciertos elementos de asimilación estética con Familie, que trataba de aquel suicidio grupal, un episodio asimismo chocante. Sigue leyendo

La mujer rota

Anabel Alonso ofrece una actuación subyugante para vivificar este monólogo de Simone de Beauvoir en el Teatro Infanta Isabel

En 1967 publica Simone de Beauvoir tres relatos bajo el título de La mujer rota. Uno de ellos, «Monólogo», es el que emplea aquí Heidi Steinhardt, con gran coherencia, para adaptarlo a las tablas. Alessio Meloni ha preparado una chambre macilenta, vacía, mugrosa, que es capaz de encerrar a la protagonista ─unas cortas verjas se observan en la puerta de entrada─ y de encerrarnos a nosotros con ella. La iluminación de Rodrigo Ortega quizás sea excesiva en la mayor parte de la función, seguramente no se quería incurrir en el naturalismo. Sí que al principio se echa en falta un poco de ruido. Nuestra malhadada se queja de la algarabía procedente de la calle que se cuela por su ventana. Es Nochevieja; no obstante, impera el silencio en aquella habitación parisina. Sigue leyendo

Esencia

Ignacio García May discurre con mucha inteligencia sobre la realidad y la ficción en este drama que abre la temporada del Teatro Español

Foto de Javier Naval

Los retos dialécticos en el teatro siempre nos va remitir a esa época del neoclasicismo, sobre todo, francés, donde, bajo la máxima horaciana (docere et delectare), se dirimían las cuestiones fundamentales. De hecho, un afrancesado como Josep Maria Flotats ha pretendido eso con algunos de sus más célebres montajes, ya fuera La cena o aquel Voltaire / Rousseau. La disputa. Por eso, tampoco me parece baladí el hecho de que nuestros protagonistas porten nombres franceses, quebequeses, como son Pierre y Cecil, o sea, Pedro («Yo te daré las llaves del reino de los Cielos») y un «ciego» que debe ser guiado en la «oscuridad». Permítanme que me ponga en modo hermeneuta; puesto que la obra lo pide. Sigue leyendo

Adolescencia infinita

La compañía Pont Flotant aborda con gran entereza su aproximación a la etapa vital más conflictiva

Foto de Nerea Coll

Después que la compañía Pont Flotant dejara su rastro en el Teatro de La Abadía con El hijo que quiero tener y Eclipse total, desembarcan con su último proyecto. Muchas han sido las obras que han tratado la adolescencia en estos tiempos, me quedo con Future Lovers, y ahora me guardo esta propuesta que han creado Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons. Ellos han logrado perfilar una sustancia escénica muy sugerente, muy fluida y muy acogedora. Vuelven a exprimir su estilo con esas dosis de autoficción y de metateatralidad para elaborar una función sin demasiada complejidad escenográfica. Lo entrañable y lo sencillo se conjugan con esa profundidad que se da cuando se tocan esos temas que atañen tanto a la intimidad. Sigue leyendo

Borde(r)

Pedro Casas construye un caleidoscopio urbano repleto de avatares kafkianos en esta comedia representada en Cuarta Pared

La Sala Cuarta Pared es muy dada a recibir y propiciar trilogías. Aquí nos llega la segunda parte de la Trilogía de la incertidumbre, de la Compañía Sr. Smith, después de que nos entregaran IF (La ligereza): plasmar el caos que tantos ciudadanos viven en una ciudad como Madrid y cómo aquí se acendra la presión burocrática, cuando el estrés generalizado descabala cualquier procedimiento razonable. Ante todo, hay que destacar cómo exprime su creatividad Pedro Casas para perfilar cada una de los cuadros de una manera distinta, aportando detalles singulares, que nos permiten observar un montaje en el que se aúnan diferentes clases de humor. Aunque su ansia por rizar el rizo recargue el espectáculo de un modo innecesario. Sigue leyendo

Risa caníbal

Las Huecas se plantan en el Centro Dramático Nacional para ejecutar una performance supuestamente antifascista

Foto de Geraldine Leloutre

Por aquello de que llevan el mismo título y parece que pudiera tener una influencia, me he leído el ensayo ─reeditado y ampliado en 2021─ de Andrés Barba. Interesante y clarificador de la cuestión del humor tan «limitado» en los últimos tiempos. Me ha servido, ante todo, para entender que Las Huecas llegan tardísimo, y eso que no sé exactamente a qué venían. Su espectáculo es ─no haré el chiste fácil─ de los más insignificantes que hemos podido observar hasta el momento en nuestra contemporaneidad. Chicas con pretensiones políticas que osan atacar a la ultraderecha europea con un artefacto inane, que no alcanza a ser ni rasguño dadaísta, ni soflama punk. Sigue leyendo

El pesimismo alegre

Mario Gas se encarna en el pedagogo Henri Roorda para dictarnos su larga carta antes del suicidio cometido hace cien años

Foto de Javier Naval

Convengamos que es muy excepcional que un hombre acepte de buen grado su suicidio, cuando aún cuenta con buenas facultades y no está sumido por la desesperación. Nos puede parecer que nuestro protagonista recurre, de alguna manera, a diversos valores estoicos como los propugnados para este tema por Séneca. Aunque, como veremos, nos encontramos con un pedagogo imbuido por la fascinación hedonista. No creo que debamos especular demasiado por las razones de tal determinación, sino que debemos aprovechar para reflexionar por el sentido de la vida, tal y como señala Albert Camus al inicio de El mito de Sísifo, precisamente preguntándonos por qué no nos suicidamos. Sigue leyendo

Pródigo

Eva Mir propone en el Matadero un conflicto paternofilial en el contexto de una empresa familiar

Foto de Mario Zamora

Últimamente, cada vez que se habla de magnates y su estirpe, de esas nuevas dinastías que van surgiendo en los distintos booms tecnológicos, alguien en la prensa compara su tejido malévolo con la serie Succession, la cual es un tanto rocambolesca. En ella también hay destrozos paternofiliales y luchas fraternales, además, claro, de aniquilaciones emocionales que llevan a la psicopatía. Tan lejos no llega Eva Mir, aunque se ajusta a un esquema habitual en la empresa familiar, más que en la propia parábola bíblica del hijo pródigo. Sigue leyendo

Los días perfectos

Leonardo Sbaraglia protagoniza esta adaptación demediada de Daniel Veronese sobre la novela de Jacobo Bergareche

Diseño sin título – 2

Está claro que una obra podemos juzgarla y apreciarla en su unicidad; pero también es verdad que difícilmente podremos obviar que, como ocurre en este caso, nos han usurpado demasiado del original. O sea, si usted ha leído novela de Jacobo Bergareche puede que se sienta estafado. Porque Daniel Veronese ha considerado que con la mitad le valía para montar el espectáculo. A mí me parece que le ha quedado un texto un tanto raquítico en la sustancia que se destila. Pongamos contexto: la susodicha obra está compuesta por dos extensas cartas de un tal Luis, una especie de álter ego del escritor (y de tantos otros cuarentañeros en crisis matrimonial). Sigue leyendo