Casi ninguna verdad

La artista Cris Blanco indaga en los vericuetos de la mentira y de la memoria para crear un artefacto repleto de atractivo

Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Es probable que Cris Blanco tenga oculto un jergón en algún entresijo del CDN. Lleva unos años enlazando proyectos y este de ahora ha sido toda una sorpresa repleta de originalidad y desenfreno. Inevitablemente la podemos valorar en sucesión con su anterior trabajo, Pequeño cúmulo de abismos. Ella se suma a una tradición del surrealismo y del absurdo que en España en diferentes épocas ha marchado excelentemente. En los últimos tiempos contamos con Pablo Rosal con propuestas que aquí reverberan como El profesor no ha venido o Castroponce, donde la conferencia es la horma empleada. Sigue leyendo

Invisible

La Joven adapta la novela de Eloy Moreno a través de una propuesta poco atractiva en el Teatro de La Abadía

Foto de Ilde Sandrín

No se puede negar el éxito de ventas de la novela juvenil de Eloy Moreno. Desde su publicación en el 2018 no ha parado de cosechar atención, hasta el punto de adaptarse a la televisión a través de una serie (realizada como una americanada inverosímil) y, ahora, de pasar a las tablas. La Joven es la responsable de esta producción y da la sensación de que ha bajado su nivel respecto de su anterior propuesta, Un monstruo viene a verme. En aquella también tocaba el tema del acoso escolar, aunque envuelta en la terrible circunstancia de la enfermedad de la madre del protagonista, y, además, se conjugaba con ese proceso fantasioso de autoengaño con la presencia de un gran árbol tenebroso. Por lo tanto, las concomitancias que encontramos son claras. Hasta la banda sonora de Alberto Granados posee algunas características similares, pues la emocionalidad que imprime en el epílogo y ciertos rugidos nos recuerdan a aquella. Sigue leyendo

Gigante

Un episodio polémico en la vida del escritor Roald Dahl dialoga con el presente en este drama protagonizado por José María Pou

Desgraciadamente, tanto el dramaturgo Mark Rosenblatt, como los responsables de traernos este proyecto tan pronto a España, han tenido el don de la oportunidad. Los bombardeos sobre Gaza, esa terrible matanza cometida por Israel, añadidos a los últimos acontecimientos han devuelto al debate internacional conceptos como sionismo, responsabilidad de los judíos, antisemitismo y toda una serie de aspectos consabidos y de tan ardua solución. Con esta misma tesitura se encontró Roald Dahl en aquel turbulento verano de 1983. Sigue leyendo

Rompientes

José María Esbec dirige este díptico del belga Paul Verrept sobre una pareja desasosegada por la llegada de migrantes

Foto de Javier Naval

A pesar de las similitudes, esto no es como en La clausura del amor. Igualmente nos encontraremos a una pareja que se rompe y, además, atenderemos la narración de cada uno de ellos por separado. Cuarenta y cinco minutos cada uno. Sin embargo, aquí se traza un díptico con varios grados de distanciamiento. El tema es que el dramaturgo belga Paul Verrept escribió inicialmente el texto Pleamar, que es el primero que escuchamos, y luego discurrió sobre la mirada del varón. De este modo, Rebeca Hernando, quien viene de hacer Duerme bajo las aguas, donde, también, procedía con diversas narraciones, toma la palabra para narrar y narrar. Sigue leyendo

El jardín de los cerezos

Juan Carlos Pérez de la Fuente realiza una dirección espléndida sobre el clásico chejoviano en el Teatro Fernán Gómez

La grandiosidad clasicista que destila esta propuesta de Juan Carlos Pérez de la Fuente contrasta notablemente con aquella que presentó en el CDN Ernesto Caballero. El aprovechamiento que ha realizado el director en el espacio disponible del Fernán Gómez resulta magistral. Los personajes fluyen a lo largo de toda la función por los pasillos, entre las laberínticas telas y en toda la profundidad del escenario. Aparecen de improviso por doquier y uno tiene la sensación de que lo han introducido en esa finca que presumimos descuidada. Con la mirada de Ignacio García May, estos seres se muñequizan por momentos; pero también desarrollan la naturalidad chejoviana en diálogos claros y altamente expresivos. La decadencia de algunas familias que se han visto sometidas por la reforma emancipadora de 1861, que liberó a millones de siervos en Rusia, se plasma con progresiva espontaneidad. Sigue leyendo

Golem

Amos Gitai presenta en los Teatros del Canal su particular visión política sobre mito judío de esta criatura de barro

Foto de Simon Gosselin

La célebre leyenda hebrea ha tenido en los últimos tiempos diferentes enfoques que se nos han ofrecido teatralmente. Juan Mayorga elaboró una perspectiva verdaderamente compleja con El Golem, mientras que la compañía 1927 ya nos planteó hace más de un decenio un espectáculo muy atractivo. Pero esta vez, Amos Gitai, quien estuvo por aquí hace un año con House, nos transmite un montaje descabalado (valga la paradoja), una mezcolanza descuidada, donde el consabido relato cabalístico, que apenas daría para media hora, se prolonga con un preámbulo musical, un prólogo cinematografiado y un epílogo entreverado de consignas, cuitas y anécdotas de los propios intérpretes que extienden la propuesta hasta las dos horas y cuarto. La cantidad de espectadores que abandonó la Sala Roja en el estreno da cuenta de la instantánea desafección que provocó este artefacto. Sigue leyendo

La última noche con mi hermano

Alfredo Sanzol presenta en el Teatro María Guerrero un drama profundo y consistente sobre una mujer enferma de cáncer

Foto de Bárbara Sánchez Palomero

En la amplia obra de Alfredo Sanzol encontramos toda una serie de dramas de corte familiar, profundos e intensos, que se ven aliviados por un humor repleto de ironía e, incluso, de chocantes paradojas que sondean la vida con un poco de cinismo. Esta veta comenzó con La calma mágica, aquel texto que hacía referencia a su padre fallecido. Luego llegó La respiración, donde se puso un tanto cursi para discurrir sobre las separaciones matrimoniales. Fue, definitivamente, con El bar que se tragó a todos los españoles, cuando trazó el relato más serio y de largo recorrido. Ahora, en La última noche con mi hermano continúa incidiendo en aspectos esenciales de nuestra existencia. Sigue leyendo

Viernes, I’m in Love

Sandra Arpa cierra la trilogía Temporada Verde en Cuarta Pared con un drama sobre jóvenes activistas climáticos

Llegamos a la tercera parte de la trilogía Temporada Verde que ha organizado Cuarta Pared. Tras Solarpunk y Animales en apnea asistimos a Viernes, I’m in Love, firmada por Sandra Arpa, aludiendo al movimiento Fridays For Future. En este sentido creo que es esencial fijarse en su obra Quiero colapsar a tu lado, que se representó en esta misma sala y que nos puede poner en contexto sobre las pretensiones de la autora. Es necesario asegurarse de que el montaje presente no es una farsa. Si lo fuera, no dudaría en juzgarla como vitriólica y evidenciadora de esa ingenuidad patética que destilan los activistas del clima que se ponen en primera fila. Sigue leyendo

Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán

María Goiricelaya firma y dirige esta tragicomedia en el Teatro de La Abadía sobre las maneras de morir

Foto de Hodei Torres

El hecho es que hemos pasado de hablar de «una larga enfermedad» a tratar el tema del cáncer con gran apertura. Así que ahora mismo en la escena española, Constelaciones, La última noche con mi hermano y esta obra de María Goiricelaya abordan el estrago que este mal tan terrible implica. Bien es cierto que la autora nos entrega una propuesta repleta de comicidad. En este sentido, me parece que se introduce el humor de una manera un tanto forzada, abrupta, como sketches que se encajan de improviso. Así, a lo largo del recorrido somos sorprendidos por un Jesús redivivo en la cruz (devenido en Fito Cabrales) o, por otro lado, se recrea el célebre baile de Dirty Dancing. Sigue leyendo