Casa de muñecas

José Gómez-Friha dirige una propuesta sobre este clásico que atempera las ansias individualistas de los protagonistas

Para lo que se ha hecho en los últimos años con el célebre drama de Henrik Ibsen —podemos recordar la desastrosa Mecánica y la visión tarantina de Ximo Flores—, esta versión de Pedro Víllora es bien comedida. Se juega con la atemporalidad del suceso; porque podríamos situarla en los años cincuenta del siglo pasado, pero también en otras fechas. Apenas poseemos detalles escenográficos para contextualizar certeramente. Es una marca de Venezia Teatro —así lo comprobamos en sus dos anteriores espectáculos: Los desvaríos del veraneo y Tartufo— trabajar con un espacio abierto en el que entran en liza muy pocos elementos. Aquí, por ejemplo, destaca el vestuario, principalmente el de la protagonista, que se va cambiando de vestidos, siempre incidiendo en el rosa, y que bien simboliza la mayor libertad con la que cuenta esta Nora. También muestran gusto y elegancia los atuendos del resto; los tonos oscuros en las chaquetas de ellos y la esbeltez que se potencia en Elsa González. Todo este diseño corre a cargo de Paola de Diego. Sigue leyendo

Casa de muñecas

Ximo Flores moderniza el clásico de Ibsen con toques de Tarantino

Casa de muñecasEl personaje de Nora Helmer ha sido un ejemplo de liberación femenina desde que Henrik Ibsen lo creara para su obra Casa de muñecas en 1879. Nora es una heroína, alguien que ha sacrificado su vida aceptando el chantaje para sí con el fin de salvar a su marido enfermo. Jerónimo Cornelles y Ximo Flores han preparado una versión que trae a nuestra protagonista hasta el presente. Donde había una mujer encerrada en una sociedad patriarcal, ahora nos encontramos con una jovencita pizpireta con ganas de fumar a escondidas. Si Ibsen había planeado una rebelión, Cornelles y Flores deberían haber trenzado un contexto digno de ese portazo final con el que pretende cambiar su vida. Ya no vivimos en esa época. Lo escandaloso en el siglo XIX, desde luego, no lo es ahora. Sigue leyendo