Daria Deflorian lleva a escena la novela de Han Kang para ofrecernos una propuesta excesivamente narrativa y plomiza

Después de aquel Sovrimpressioni, era de esperar que Daria Deflorian nos atenazara con somnolencia en el audiolibro. Acudir al teatro a escuchar durante poco más de cien minutos la narración extraída de la novela La vegetariana es desmotivador. Con esta obra, la escritora Han Kang, Premio Nobel de Literatura en 2022, ha tenido éxito. A mí no me parece que literariamente sea gran cosa; no hallo las virtudes técnicas que deberían ser ineludibles. De todas formas, sí que se encuentran ambientes y situaciones que deberían favorecer la representación teatral. Sigue leyendo





El mundo se ha vuelto tan complejo que bosquejar al proletariado como si nos avanzaran un futuro encadenante desde un pasado orwelliano resulta insuficiente. Quiero decir que estos riders, estos mensajeros que exprimen la energía joven de sus piernas, como Sísifos en ese engranaje kafkiano e inasible, son ellos mismos consumidores en su microclase, no son unos vagabundos ajenos a las dinámicas simbólicas, son esclavos que portan logotipos, fetiches de cartón piedra en el cosmos low cost, donde quien más y quien menos se da un capricho para resignificarse de alguna forma frente a los demás o contra el espejo donde nos reflejamos. 