Pero no se lo digas

La comedia de costumbres firmada por Ferran González aborda con desenfreno la hipocresía que anida en muchas parejas

El número de comedias que nos ubican en una cena de amigos para dirimir su estatus no deja de aumentar. La confrontación de las costumbres y la lucha por ocultar la hipocresía son el motor esencial en estas obras. Para que todos nos carcajeemos va a surgir imparable esa figura retórica llamada preterición o paralipsis. Es decir, hacer aquello que se niega que, en realidad, se está acometiendo. Concretamente, la revelación de intimidades una detrás de otra. Y así se dispone el simple argumento que ha pergeñado Ferran González, quien, como vamos a ver, se encierra en un esquema excesivamente angosto. Sigue leyendo

Jasón y las Furias

Nando López humaniza la figura del héroe para elaborar una tragedia compleja en un espectáculo protagonizado por José Vicente Moirón

Foto de Jero Morales

Con el planteamiento de Declan Donnellan a la hora de trasladar Medea al espacio vacío hace unos meses en los Teatros del Canal, volvimos a replantearnos el mito de la hechicera. Todo el foco estaba en ella, sin embargo, Nando López ha tenido el acierto y la originalidad de profundizar en Jasón. Y lo ha ejecutado desde un punto de vista tanto sicológico como experiencial, como una forma de situarse frente al espejo y detallar cómo el destino determinó su desenlace agónico. De esta manera, alcanzamos la parte en la que aquellos pobres niños ya han sido asesinados por su madre. El descenso al Hades de nuestro héroe es el acontecimiento más persuasivo conceptualmente, precisamente porque su vulnerabilidad y su desesperación se imbrican para mostrarnos a un padre que ansía recuperar a sus vástagos recurriendo al procedimiento fallido que habían utilizado Orfeo ─interpretado con espontaneidad por José F. Ramos─ y Pólux, con un Alberto Lucero enérgico. Sigue leyendo

El hijo de la cómica

José Sacristán acomete la traslación de la primera parte de las memorias de Fernando Fernán Gómez al Teatro Bellas Artes

El año pasado (y nuevamente este) Fernando Fernán Gómez «regresó» al teatro que lleva su nombre con La aventura de la palabra, un espectáculo sobre su ingreso en la RAE que considero poco satisfactorio. Ahora, en paralelo, José Sacristán llega al Bellas Artes para relatarnos la biografía de este polifacético artista. Lo que ocurre es que El hijo de la cómica se ocupa de esa primera parte de sus memorias tituladas El tiempo amarillo (1921-1943), y pienso que puede ser la menos sugerente para el espectador, pues no contribuye a dialogar con la época en la que el actor no solo fue cobrando vuelo como intérprete, sino que fue ampliando sus talentos hasta convertirse en dramaturgo, novelista, académico de la lengua y hasta en personaje célebre una vez la televisión actual nos lo ofreció en su caricatura. Aunque, también, por supuesto, como un señor con valiosas lecciones sobre la vida, cuando todavía a los viejos del lugar se les permitía sincerarse, por ejemplo, sobre las mujeres. Por eso sigo pensando que el documental de David Trueba, La silla de Fernando, es muy certero, y que bien merecería llevarse algo así a las tablas. Sigue leyendo

Gigante

Un episodio polémico en la vida del escritor Roald Dahl dialoga con el presente en este drama protagonizado por José María Pou

Desgraciadamente, tanto el dramaturgo Mark Rosenblatt, como los responsables de traernos este proyecto tan pronto a España, han tenido el don de la oportunidad. Los bombardeos sobre Gaza, esa terrible matanza cometida por Israel, añadidos a los últimos acontecimientos han devuelto al debate internacional conceptos como sionismo, responsabilidad de los judíos, antisemitismo y toda una serie de aspectos consabidos y de tan ardua solución. Con esta misma tesitura se encontró Roald Dahl en aquel turbulento verano de 1983. Sigue leyendo

Mejor no decirlo

Imanol Arias y María Barranco protagonizan esta comedia burguesa sobre la libertad de expresión escrita por la francesa Salomé Lelouch

El moralismo burgués de los franceses viene de lejos. Por lo menos, desde la Ilustración, cuando sus philosophes pretendieron desde la exquisitez de sus salones aleccionarnos sobre el bien y el mal. Desde aquellas, ese género teatral de corte neoclásico nos ha pretendido educar sobre esto y aquello sin enfangarse en absoluto. Me viene a la cabeza alguna de estas bagatelas procedentes del país vecino como Serlo o no, de Jean-Claude Grumberg que nos trajo el afrancesado Flotats. Es el marchamo de aquella cultura, con su humor infantil y con la manera tan higiénica de ponerse estupendo. Sigue leyendo

Goteras

El Teatro Bellas Artes acoge esta comedia amable de Marc G. de la Varga que fabula sobre las vidas posibles

Foto de Danilo Moroni

El género de la comedia amable, con su pizca de reflexión existencial, se reitera en cada intentona. Como un relato moral, que tendría la consabida referencia al Cuento de Navidad dickensiano, en esa especulación sobre las decisiones del presente ─de «bifurcaciones», se habla aquí─ que repercutirán en un futuro que, por arte de alguna magia, podemos contemplar. Aquí el protagonista es un dramaturgo y otros tantos dramaturgos se han puesto ellos de protagonistas para proceder a este experimento. Sigue leyendo

República de Roma

Roberto Rivera construye una tragedia que enfrenta en escena a Cicerón y a Catilina en las circunstancias de la conocida conjuración

La actualidad política, con su cochambre, con sus falsedades y con toda esa corrupción inherente al ser humano, sigue dialogando con hitos del pasado con verdadera pertinacia. Nos retrotrae Roberto Rivera a ese célebre momento en el que Marco Tulio Cicerón, con sus Catilinarias (concretamente la cuarta) vence en el senado a Lucio Sergio Catilina (108-62 a. C.), que es condenado a muerte. Este había sido un político que la historia nos lo ha descrito como un depravado, un asesino y un maledicente. La conjuración de Catilina, de Salustio, recorre los planes de aquel para hacerse con Roma. Sigue leyendo

Ifigenia

Silvia Zarco recoge toda una serie de tragedias clásicas para hablar de violencia contra las mujeres

Si hace unos pocos años Silvia Zarco nos entregaba su particular visión Las suplicantes, de manera similar, con rasgos morales de la contemporaneidad, ofrece esta Ifigenia, que es más un recorrido sobre diferentes feminicidios dentro del ciclo de la Orestiada (esta temporada hemos podido verla adaptada), que una obra original centrada en exclusiva en este personaje. Pues este es algo secundario y anecdótico en la tradición. Nada que ver con aquel éxito de Iphigenia en Vallecas. Muy diverso es el enfoque que se pretende dotar esta versión, pues la dramaturga establece unas posturas maniqueas sobre el trato terrible que se les da a una serie de jóvenes mujeres. Postura a la que estamos acostumbrados. Ocurrió igualmente con aquellas Troyanas, dirigidas por Ángeles González-Sinde (mejores que las de Conejero), que remitían a las tragedias de Séneca y Eurípides, respectivamente. Sigue leyendo

Iconos o la exploración del destino

El Brujo se enfrasca de nuevo con los mitos clásicos para trazar una genealogía divertida en el Teatro Bellas Artes

Diseño sin título – 3

Todo permanece igual. Aquellos mitos y nuestro presente, nuestro devenir y el mismo Brujo. Solo queda poner el espejo, cóncavo, a ser posible, e ironizar cínicamente sobre el absurdo de la vida como si fuéramos Sísifo; pero divirtiéndonos de esta miseria fascinante. Acojámonos a la imaginación y a todos esos mundos posibles que brinda la fantasía y que, a la postre, quedan impresos en los genes. El magnetismo de este artista sigue incólume. ¿A quién se recibe con aplausos antes de que comience su monólogo? Sigue leyendo