La plaga

La compañía Caramala desembarca en el Matadero para dar rienda suelta a sus peripecias cómicas a través de una sátira escolar

La plaga - Foto de Daniel Garrido e Isaías Sadaña
Foto de Daniel Garrido e Isaías Sadaña

Uno de los grandes atractivos de esta propuesta es que venga avalada por la dirección (y parte de la autoría) de Chiqui Carabante, pues él está detrás de la descacharrante trilogía Crónicas ibéricas (Desde aquí veo sucia la plaza, Herederos del ocaso y Algún día todo esto será tuyo). Pero hay que reconocer que La plaga, aunque posea gestos humorísticos que se mueven en el absurdo y en lo paradójico ahondando en el costumbrismo, es una pieza algo limitada en su despliegue textual y dramatúrgico. Vaya por delante que la sensación general es que observamos una trama que daría más para una pieza breve que para un espectáculo de más amplio recorrido; porque se percibe un argumento alargado en subtramas que no dan suficiente de sí. Esto lo vemos en la falta de desarrollo de algunos personajes secundarios, como alguna alumna que reforzara a la auténtica protagonista. Y es que la revolución que se atisba, tan solo se insinúa. Y, lo que resulta más llamativo, que, como podrá observar el espectador, no se produzca algún tipo de acontecimiento cuando se opta por la solución draconiana de raparle la cabeza a toda la chavalería (no vaya a ser que se tuvieran que ir de cuarentena a casa con sus mamás. Horror). En fin, rasurar melenas de niñas sin que se monte una hecatombe. Sigue leyendo

Anuncio publicitario