Queen Lear

Juan Carlos Rubio enmienda a William Shakespeare con otro de esos cambios de sexo de nuestra modernidad para no alcanzar una cumbre más sugerente

Queen Lear - Foto de Virginia RotaCuando Lluís Pasqual ciñó la corona a la Espert y Ricardo Iniesta hizo lo propio con Carmen Gallardo, en la versión de Atalaya, los espectadores se confiaban a un personaje, no se cuestionaban si era hombre o mujer, sino que evidenciaba una serie de fulgores como la ambición de poder, la exigencia de lealtad hasta el final y, si se quiere, amor. Sin embargo, esto de Juan Carlos Rubio me huele a impostura modernilla, a estar con lo que pita, a arrimarse al feminismo quejoso que nunca tiene suficiente en ningún ámbito. Es decir, si quieres jugar a la perspectiva femenina, danos algo que no esté en Shakespeare y que justifique el trastoque. Poco encontramos que mejore o enmiende el original, o que nos haga reflexionar en otras posibilidades de ahondar en los vicios más nefastos y autodestructivos. Sigue leyendo

El cíclope y otras rarezas de amor

Ignasi Vidal firma este enredo coral y algo naíf sobre las relaciones de individuos en crisis

Foto de David Ruiz

El buen sabor de boca que nos dejó El plan era razón suficiente para esperar un texto bien trabado en la nueva obra de Ignasi Vidal. Pero la decepción llega enseguida, porque el lenguaje que emplean sus personajes es, por una parte, manido y, por otra, inverosímil. Se le quiere dar a la función ese aire cinematográfico propio de las comedias románticas americanas que nos llevan atufando durante todas estas décadas, y que juega al encaje de diversas historias en un panorama coral. Ya se sabe, hay que hacer coincidir a unos con otros para que dé la impresión de que el mundo es un pañuelo, un microcosmos lleno de magia y encanto. Así nos encontramos con una decena de piezas, de situaciones concretas que se van cerrando para dar paso a otras hasta que se configura el tejido circular. Sigue leyendo