Guayominí

Laura Garmo presenta en el Matadero una comedia paródica sobre un cantante que fracasa en el Festival de Eurovisión

Foto de Geraldine Leloutre

Paradójico cuando menos es que el Matadero, antiguo centro de artes vivas y propuestas vanguardistas, acoja un espectáculo sobre los vericuetos de un juguete roto en el Festival de Eurovisión en el año en que nos hemos dado de baja por vergüenza torera, pues, como saben, participa Israel, país que no para de cometer atrocidades. Por eso mismo, también, llama la atención lo despolitizado que está Guayominí (‘Royaume-Uni’, Reino Unido, en francés), el texto de Laura Garmo (hasta ahora la habíamos conocido en sus labores de dirección como en Cumpleaños o El desconocido). La dramaturga nos presenta una obra de trama consabida, con personajes altamente estereotipados y sin trasfondo suficientemente trascendente como para alcanzar la denominación de drama social. Sigue leyendo

El año que mi corazón se rompió

Una comedia irreverente con un gran trasfondo crítico sobre los homosexuales de los años 80

Es fácil estar cansado de que el tema «homosexual» en las obras artísticas sea, en la mayoría de los casos, la revelación del secreto y el consiguiente conflicto social y familiar que supone dentro de una sociedad que no acepta con comodidad tal hecho. Si nos fijamos en el cine de este cariz, ciertamente, existen películas que indagan ya en otras cuestiones de interés humano; aunque las cintas que resultan más populares parece que le están comunicando a la gran parte del público que el trance por el que deben pasar, siempre ha sido angustioso (no lo pongo en duda). Lo que plantea Iñigo Guardamino es volver sobre esa bomba nuclear que estalla en el centro de las familias que deben «lidiar» con un acontecimiento del todo imprevisto («esto siempre le pasa a otra gente»); pero lo ha llevado a cabo con su estilo particular (muy genuino dentro del panorama teatral): el sarcasmo desorbitante, el humor negro (negrísimo, a veces) y esa forma de sinceridad hiriente e «inapropiada» que nos saca permanentemente de contexto (o todo lo contrario) y que nos lleva a la carcajada estentórea. Sigue leyendo

Insolventes

Texto de Félix Estaire sobre las vidas truncadas de tres sevillanos afincados en un barrio barcelonés

Que unos charnegos de un barrio obrero de Barcelona, que bien pudiera ser Hospitalet o Cornellá, no se vean impelidos a discutir sobre procés o que este planee sobre sus cabezas, envejece un texto que se sitúa en 2002 —indican que se está viviendo el auge de Operación Triunfo 1 (inolvidable aquel himno televisivo: «A tu lado»), aunque ellos son más de Estopa o La Cabra Mecánica. Da la impresión de que nos retrotrae a una época mucho más lejana. Es un claro ejemplo de cómo han cambiado de forma fulgurante algunas actitudes y maneras en nuestra sociedad, tan solo fijarse en que no tienen un móvil en las manos ya es suficiente. Nos encontramos en una librería de viejo regentada por León, este deambula con la muleta en la mano; pues ha quedado cojo tras un accidente en la obra donde trabajaba. Javier Zarapico interpreta a este tacaño y zorruno pobretón con cadencia propia de los astutos que pretenden cubrir sus miserias y sus cuitas. A su servicio está Jano, un muchacho con pocas luces, que cumple afanosamente con todos los cometidos que le ordena su amo. Sigue leyendo