El pequeño poni

Una obra de Paco Bezerra sobre el caso real de un niño maltratado en su colegio por el uso de una mochila

El pequeño poni - FotoEl acoso escolar ha existido siempre, eso es cierto, pero hoy, gracias a unos sistemas de comunicación altamente sofisticados y al empeño del mercado (y la desidia de los padres) por convertir a los infantes en acérrimos consumidores, el daño se ha multiplicado. En este caso la excusa es una mochila con unos ponis en la espalda de un niño de diez años, aunque podría ser por un peinado, un color de piel, una estatura, una anchura, una voz o cualquier otra característica de la que otros puedan mofarse. Porque la cuestión no radica, inicialmente, en la maldad, sino en un proceso de maduración que tiene por principio la pura imitación como referente de lo bueno y adecuado. Enseguida llega la asunción de que uno es débil (¿quién no se reconoce como débil?) y de que la forma más fácil y directa es ponerse por encima de aquellos con los que uno puede conseguir puntos frente a los demás. Un chaval maltratado es un conejillo de Indias con el que aquellos colegiales necesitados de atención sobresalen en un mundo que perciben adversamente. Luego están esos consentidores, aquellos que por miedo se apuntan al carro (¿se les puede exigir valentía a chicos tan pequeños?). Este es un elemento fundamental. No es lo mismo pedir cuentas a los acosadores en un colegio que en cursos avanzados de un instituto. La responsabilidad de los adultos posee una relevancia formidable. Sigue leyendo →

El laberinto mágico

El ciclo de novelas sobre la Guerra Civil de Max Aub encuentra una versión teatral que recoge todas sus esencias

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

A la hora de llevar a las tablas un ciclo tan extenso como este que nos concita en el que Max Aub a través de seis novelas (de longitudes diversas) y otros cuentos y piezas breves en los que quiso revelar su visión de la Guerra Civil, no creo que sea necesario exigir una fidelidad respecto al relato. En este caso lo más importante es recoger el espíritu, la atmósfera que se nos quiere trasladar desde el terreno de los perdedores de los que, como escritor comprometido con la izquierda (muy crítico luego), se sentía deudor. La versión de José Ramón Fernández podría haber tenido muchos recorridos posibles, pero desde luego no hubiera valido cualquiera. La función que nos ofrecen en el Teatro Valle-Inclán condensa y amalgama las sensaciones de la desesperación, el arrojo y la claudicación con verdadera consistencia. Esto que por un lado nos puede fascinar en cuanto que nos compromete y nos reclama hacia esa historia de nuestra historia ya cada vez más lejana; por otra parte, nos mantiene en una distancia prudencial debido, y esta quizá sea la única gran pega que se le puede poner a este espectáculo, a la falta de unos protagonistas más concretos, más redondos, con los que pudiéramos profundizar no ya solo en el evento, sino en las entrañas personales de algún individuo peculiar. En definitiva, la disolución que se produce ante lo grupal. Todo ello no evita que podamos trazar un línea argumental sobre una compañía de teatro que desde Valencia se propone viajar a Madrid en plena guerra, con entusiasmo y desconcierto a partes iguales. Sigue leyendo →

Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales

La dramaturga Denise Despeyroux vuelve a mostrarnos su peculiar estilo en una trama tragicómica y familiar

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

Una de las señas de identidad del teatro que trabaja Denise Despeyroux es la presencia de personajes dedicados a los peculiares asuntos de lo paranormal. Hace muy poco lo pudimos comprobar con su obra Ternura negra y, ahora, con este nuevo texto que presenta en el Centro Dramático Nacional, Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales, también. Generalmente, en el cine, en el teatro o en la literatura estos personajes suelen ocupar el espacio de los extravagantes que generan momentos irrisorios con toda su sarta de sortilegios; no llegan a bufones, pero, desde luego, no se les puede dar gran crédito. Sin embargo, aunque nos movemos principalmente en el ámbito de la comedia, aquí todos los individuos que se plantan sobre el escenario creen y practican estas artes esotéricas. Sigue leyendo →

Insolación

La adaptación de la novela escrita por Emilia Pardo Bazán resulta larga y demasiado cargada hacia el romanticismo

Foto de Luis Malibrán
Foto de Luis Malibrán

Se presenta un dilema siempre que asistimos a las adaptaciones de textos literarios y más si estas pertenecen a otro género (ya lo hemos visto con Los hermanos Karamázov). ¿Debemos juzgar la función como una obra auténtica, ajena a los presupuestos del autor o, inevitablemente, debemos comparar ambos hechos artísticos? Desde mi punto de vista, Pedro Víllora tiene todo el derecho a interpretar a Emilia Pardo Bazán como quiera y Luis Luque a dirigir la versión como estime oportuno, pero el espectador que se haya acercado a la novela Insolación (aunque habría que afirmar que más que novela es un «estudio episódico» ─según comentaba la novelista) observará que el realismo intimista con recursos naturalistas que la gallega pretendió desarrollar, empleando varios narradores que juegan a recrear la conciencia de la marquesa de Andrade, se convierte en escena en romanticismo tardío y en pudoroso recato. La trama es de lo más sencilla. La susodicha, joven viuda residente en el Madrid de 1887, con ideas bastante avanzadas para la época, aunque, en el caso de la obra, destinadas únicamente a la disputa alegre en las tertulias de los salones aristocráticos, y católica de misa inapelable, se encuentra con el gaditano Diego Pacheco, un donjuán al que ha conocido la víspera en casa de la condesa de Sahagún. Ese encuentro y la posterior excursión a la pradera de san Isidro durante la romería, suponen todo un desafía moral, una experiencia erótica y, sobre todo, un conflicto interno para Asís. Lo demás consiste en resolver su comedura de cabeza y esto, sinceramente, no da para casi dos horas de duración. Sigue leyendo →

El señor Ye ama los dragones

Luis Luque y Paco Bezerra nos desenmascaran en una obra sobre nuestra relación cotidiana con la comunidad china

El señor YeLo que se concentra en el edificio en el que se alojan las cuatro protagonistas de El señor Ye ama los dragones es la síntesis de dos mundos, de dos aparentes visiones de la vida y, en definitiva, dos formas de incomunicación o, más bien, de la recalcitrante idea acerca de que los otros son seres absolutamente ajenos a uno. Chinos en el planeta España residiendo en una atmósfera entre postapocalíptica hongkonesa y el averno madrileño con boina en días de máxima contaminación. Una Divina Comedia que marca la estructura de la función, con sus tres actos bien definidos y sus tres unidades sin quiebra: la de tiempo (todo ocurre en un día), la de espacio (el susodicho bloque) y la de acción, dominada por un único nudo que debiera estar más enrevesado. Desde luego es una pena que con tal despliegue de medios escenográficos la trama no ofrezca más recovecos y mayores desarrollos narrativos. Podríamos decir que faltan subtramas que evitaran a Xiaomei (la joven china protagonista) relatar gran parte de lo que ha acontecido en sus vidas durante el pasado y revelar un misterio que, además, hasta ese momento no era tal. Sigue leyendo →

Diario de un loco

José Luis García-Pérez sobresale con su interpretación en la obra Diario de un loco

diario-loco-webCuando uno espera escuchar a un loco, lo primero que se le pasa por la cabeza es la pregunta sobre qué le habrá hecho enloquecer. En el caso que nos ocupa, Aksenti Ivanovich, un personaje de las Historias de San Petersburgo de Gogol, sube a escena de la mano de Luis Luque como director e interpretado por José Luis García-Pérez. De la aparente sensatez se va pasando al desconcierto y las claves de este proceso, si es que pueden quedar nítidas tras un psicoanálisis, se desgranan en un diario que se descompone entre el tiempo y el espacio. Sigue leyendo →