Port Arthur

Representación teatral del interrogatorio al que fue sometido Martin Bryan, el asesino de 35 personas en 1996 en Australia

Seguramente sea porque no es algo de lo que se haya hablado en los últimos años, ya se sabe, alguna conmemoración, algún recuerdo; desde luego, algunos países, aunque su cultura pueda ser muy similar a la nuestra, nos quedan muy lejos. Lo cierto es que la masacre de Port Arthur ocupa el tercer lugar de un ranking bastante luctuoso: personas asesinadas por un solo individuo en un tiroteo. Que el hecho en cuestión nos quede algo lejos, que carezcamos de información suficiente para contextualizar el caso y bastantes datos como para darle la trascendencia que aquello tuvo ―incluidas varias teorías conspirativas, como que, en realidad, el acusado fuera un cabeza de turco de un atentado que tendría como fin acabar con la venta de armas en Australia―, hace de esta obra teatral un acontecimiento falto de atractivo a priori. A posteriori, si uno acepta investigar sobre el caso puede llegar a la conclusión de que, en efecto, la tragedia es impactante y que suscitó el esperado debate sobre la posesión de armas en nuestras antípodas y la subsiguiente aprobación de leyes restrictivas. Indudablemente, el protagonista, Martin Bryan, es un clarísimo ejemplo de espécimen de asesino en serie (más allá de que realmente lo fuera o no), al que habitualmente estamos acostumbrados. Sigue leyendo

Yo, Feuerbach

Pedro Casablanc vuelve a marcar un hito interpretando a un malhadado actor que regresa a los escenarios

yo feuerbachYa el propio título de esta obra escrita por Tankred Dorst en 1990 es una autoafirmación, tanto en el sentido de reivindicarse como en el de reconocerse en esa multiplicidad de identidades que lleva consigo. Feuerbach es un veterano actor, no lo suficientemente anciano como para retirarse, pero sí con la experiencia necesaria como para comprobar que la vida de los intérpretes conlleva duros y paradójicos recorridos en la montaña rusa de la dramaturgia. Se presenta a una prueba, frente a un aclamado director, Lettau, que le hace esperar junto a su ayudante, un joven al que representa Samuel Viyuela, con la displicencia de alguien encaramado a un puesto que, en principio, por su cultura (como comprobaremos), le viene grande y que no tiene por qué rendir pleitesía a un don nadie. Adereza la tensión en los momentos adecuados con buenas dosis de altivez y consistencia escénica. Esa espera, algo extensa para un espectáculo así, nos lleva a concluir, que es muy superior la interpretación y el concepto que el texto en sí; que resulta redundante y hasta moroso en algunas partes iniciales. Pedro Casablanc nos ofrece cierta continuidad actoral respecto a esa extraordinaria performance que fue Hacia la alegría, en donde el redescubrimiento del cuerpo cobraba tanta importancia; aquí, de una forma también explosiva, es la mente lo que se debe recuperar. Sigue leyendo

Idiota

La Compañía Kamikaze reabre el Teatro Pavón con este thriller psicológico de Jordi Casanovas

Foto de Vanesa Rabade
Foto de Vanesa Rabade

Ahí estábamos, frente a los cuatro insensatos que han tenido por deseo emprender esta aventura de dirigir El Pavón Teatro Kamikaze. Cuatro audaces, cada uno con una camiseta de un color distinto como si quisieran representar los cuatro elementos: Israel Elejalde, Miguel del Arco, Aitor Tejada y Jordi Buxó nos dan la bienvenida. Cuentan con un repertorio que garantiza la calidad de esta próxima temporada y se presentan con una obra digamos que, por diversas cuestiones, algo ajena a sus presupuestos. Idiota, el texto teatral escrito por Jordi Casanovas, se inserta dentro de eso que se ha denominado thriller psicológico y que fundamentalmente ha triunfado en el cine con títulos como Cube (1997) o The Game (1997), por ejemplo, y por nuestros lares Concursante (2007) o, en las tablas, El método Grönholm (2003) (de alguna manera, orientado más al drama, La fundación, de Buero Vallejo); además, últimamente, en la televisión, si nos fijamos en serie cercanas, hemos podido ver Quantico. Sigue leyendo