Nada

Obra de Carmen Laforet es adaptada con mucha consistencia dramática, a pesar de sus excesos narrativos, en el Teatro María Guerrero

Nada - Foto de Bárbara Sánchez Palomero
Foto de Bárbara Sánchez Palomero

Lleva Joan Yago unos cuantos años dejando su impronta en el teatro nacional con una insistencia preponderante de la narración; como ya comprobamos con Breve historia del ferrocarril español o, esta temporada, con su peculiar visión del Congreso de Viena en Le congrès ne marche pas. Ahora, con la adaptación de la novela que Carmen Laforet ambientó entre octubre de 1939 y febrero de 1940 se insiste en los procedimientos narrativos. Este hecho, que resulta, desde luego, coherente, supone un lastre para un espectáculo que se alarga más allá de las tres horas de manera innecesaria. Sigue leyendo

Le congrès ne marche pas

La Calòrica nos traslada al Congreso de Viena para trazar un paralelo con el presente de manera ridícula

Le congrès ne marche pas - Foto de Sílvia Poch
Foto de Sílvia Poch

Con lo que ocurre en el desenlace de este montaje ─una escena tan enormemente significativa que trastoca cualquier interpretación de lo acontecido antes─ bien podríamos plantearnos cerrar los teatros públicos aspirantes a auspiciar la contemporaneidad. Definitivamente no merece la pena. Si el público jalea la mayor patochada, la mayor ridiculez vista en los últimos tiempos, podemos retirarnos. No me importa destripar el asunto. Sigue leyendo

Breve historia del ferrocarril español

La historia de cómo se ha ido construyendo el sistema ferroviario español salta a escena para evidenciar los negocios fraudulentos de los Borbones, en un espectáculo teatralmente muy rácano

Breve historia del ferrocarril española - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Voy a imaginar que el Ministerio de Educación les ha encargado a Joan Yago y a Beatriz Jaén que nos ilustren a los profesores acerca de qué es una «situación de aprendizaje», para así poder desarrollar la nueva pedagogía de la LOMLOE. Puesto que, si ustedes acuden al Teatro María Guerrero, a su Sala de la Princesa —donde no hace muchos meses se satirizó la vida de Alfonso XIII—, recibirán una lección de Historia que, quizás, ya debieran haber recibido. Sigue leyendo

Las aves

La compañía barcelonesa satiriza nuestro sistema político a través de una adaptación punzante y demagógica de la obra Las aves del comediógrafo ateniense Aristófanes, donde se plantea la creación de una ciudad utópica sobre las nubes

Las aves - Foto de Anna FàbregaApenas hace unos meses Patricia Benedicto regresaba a la sala Nave 73 para diseccionar a nuestra democracia con grandísimo ingenio. Con claros puntos de unión, las gentes de La Calòrica proceden con ínfulas satíricas para crear una versión peculiar de Las aves, la obra que Aristófanes representó en el 414 a. C. en Atenas. Así, la dramaturgia de Joan Yago incide en la demagogia que permea toda la función. Y lo que se percibe, como está ocurriendo con otros textos contemporáneos, es que la rabia y hasta la inquina se lanzan a degüello, no ya solo contra los abusos del mercado, como se afirmó durante la pasada crisis económica; sino contra los mismos fundamentos de nuestros estados de derecho (algo que arrastramos desde el 15M).

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No soy Dean Moriarty

Una pieza breve de Joan Yago sobre dos jóvenes que sueñan con ponerse en la carretera para dar sentido a su vida

En la globalización de la sociedad de consumo, el turismo sustituye al viajero, las aventuras se controlan por GPS y para sentir el verdadero riesgo debes aproximarte al infierno, ya sea escalar el Everest sin oxígeno o pasearte entre unos narcos. ¿Lo que cuenta Jack Kerouac no es, al fin y al cabo, una búsqueda de aquel pionerismo estadounidense que se adentraba en el oeste como una selva ignota repleta de peligros, pero en un planeta post bomba atómica? Es decir, llegó demasiado tarde. Nuevas reglas en el nuevo imperio, nuevos límites, nuevos parámetros, nuevos viajes iniciáticos; pero sin duelos en OK Corral. Y en esta obra de Joan Yago quizás tengamos a unos jóvenes a los que les falta madurar, que se niegan a comprender el mundo en el que viven o que directamente les repugna. Sigue leyendo