El plan

Ignasi Vidal escribe y dirige esta premiada historia sobre tres desempleados el día que cambiará sus vidas

el-plan-fotoEntre los principios que debe cumplir un texto literario que aspire internamente a la verosimilitud está la coherencia. El plan, la obra escrita por Ignasi Vidal, posee muchas virtudes que luego detallaré, pero contiene, también, un pecado que lo rebaja del sobresaliente al notable. En concreto, la incoherencia radica fundamentalmente en el hiato que se establece entre el propio devenir de la función y el desenlace; donde se revela un hecho que, sin exponerlo aquí, sería creíble si el personaje responsable de tal impacto hubiera ofrecido un perfil que se pudiera denominar humano, incluso, en sus versiones más psicopáticas. Otro aspecto que redunda en la falta de verosimilitud es el hecho de que se quieran concentrar en una misma mañana de un día cualquiera ─pareciera que la imposición de las tres unidades sigue vigente─ acontecimientos trascendentales a cada uno de los personajes. Ellos, una terna de parados, antiguos compañeros de una fábrica que echó el cierre y que cuentan con una amistad de más de quince años, se reúnen habitualmente y hoy tienen un plan con otros colegas. Sigue leyendo

Carne viva

De cómo los recortes en una comisaría de policía nos disponen a una historia rocambolesca ejecutada simultáneamente en tres habitaciones

Carne viva - Foto 1Después de asistir a Ternura negra y a Los dramáticos orígenes de las galaxias espirales, continuamos por la ruta Despeyroux, y esta vez hemos arribado al mejor destino. Carne viva conjuga todos los elementos de su escritura, es decir, paranormalidades, exageraciones, deformaciones, personajes estrafalarios e ironía desnortada, con una estructura propicia y azarosa alentada a ritmo de thriller policiaco en la era de los recortes. Precisamente nos adentramos en las dependencias de una comisaría, con la peculiaridad de que ahora, parte de ellas, están subarrendadas a una hipnotista y a una profesora de baile.Y nosotros, dependiendo del color de nuestra entrada, comenzaremos la historia por una de las tres estancias de La Pensión de las Pulgas, para después irnos desplazando por el resto hasta cerrar el relato. Lo que allí ocurre es un juego de hipnosis del que uno puede salir trastornado. Los personajes viven sometidos por cuestionamientos que se vuelven inconmensurables ante las disquisiciones de los demás. Nueve individuos muy particulares que van desde la propia hipnotizadora hasta el comisario, pasando por los agentes y los aspirantes a bailarines. De entre todos ellos, nos vamos a encontrar con actuaciones memorables que ahondan en el absurdo de situaciones que no paran de complicarse. Sigue leyendo