El fin

Paco Gámez nos ofrece en el Teatro Español una dramedia sobre deseos insatisfechos con un planeta a punto de implosionar

El fin - Foto de Vanessa Rabade
Foto de Vanessa Rabade

El producto audiovisual más cercano que tenemos sobre el consabido apocalipsis en nuestro planeta ha sido No mires arriba, en Netflix, con mogollón de estrellas. Un éxito tremendo que ya va cayendo en el olvido. Una tontuna, aunque, al menos, tenía su parte de sátira sobre nuestro mundo de magnates sobrevenidos dirimiendo los destinos de la humanidad.

Paco Gámez se acoge a este género tan explotado en el cine para redundar en los tópicos aparejados: el carpe diem, el tempus fugit y toda esa retahíla que reconocemos desde los albores del milenarismo y, después, con las pestes y otras pandemias. Quizás, si esos motivos tan trascendentes se hubieran exprimido con consistencia, la humorada hubiera sido más significante. Sigue leyendo

La reina de la belleza de Leenane

Juan Echanove ha dispuesto una dramaturgia un tanto limpia para recrear a estas gentes de la Irlanda rural

La reina de la belleza de Leenane - FotoCuesta alejarse del estereotipo irlandés, cuando uno se aproxima al micromundo en el que pone su lupa Martin McDonagh. No hay más que ver la disposición de elementos, cuando ambientaba aquel inhóspito pueblo en su exitosa película Almas en pena de Inisherin. En esta se volvía a detectar ese prurito infantil y fabulístico, que encontramos en otros escritos como El cojo de Inishmaan y en El hombre almohada. También, la atmósfera de comedia negra, con ese humor tan amargo y un destino macabro, son puntos que nos conectan con La reina de la belleza de Leenane. Sigue leyendo

Polar

Rulo Pardo construye con su habitual humor sarcástico una obra desigual, con el cambio climático de fondo

Polar - Foto de Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

Todavía tengo que descubrir por qué se tilda esta obra de «comedia ecológica»; porque el ecologismo, como pensamiento político, no lo veo por ningún lado de un modo consistente más allá de la situación en la que nos encontramos. Desde luego, si Rulo Pardo se ha inspirado en acontecimientos climáticamente anómalos como la nevada Filomena, pues estupendo. Pero lo cierto es que aquí se nos plantean tres piezas muy distintas entre sí, que se pretenden hilar con una historia inasible que narra Aitana Sánchez-Gijón, mientras se nos entretiene en el proceso de cambio en el decorado. Aprovecho para comentar que Silvia de Marta se ha esmerado para darle realismo a un estiloso apartamento, a un bar de pueblo y al monte Caribú, allá en Canadá. El diseño escenográfico es de lo mejor de la propuesta, pues nos permite, no solo adentrarnos creíblemente en lo inverosímil, sino que favorece la sorpresa (véase la cristalera en el primer sketch). Sigue leyendo

Festen

María Goiricelaya adapta la célebre película de Vinterberg aportándole un aire de sofisticación para un espectáculo provocador

Festen - Foto de Moreno Esquibel
Foto de Moreno Esquibel

En el año 2005, Pablo Ley subió a las tablas una adaptación de Festen, aquella película que lanzó Thomas Vinterberg en 1998 para dar a conocer los presupuestos del movimiento Dogma, que había «pactado» (el «voto de castidad») con su colega Lars von Trier. Luego, en 2007, para el CDN, fue Magüi Mira quien la emprendió con este argumento. Ambas procedían sobre la blancura, sobre esa higienización escénica que provocara el choque, cuando llegara la impudicia. María Goiricelaya le ha introducido un peculiar aire de sofisticación, por el que podemos conectar más. Un ritmo muy ágil, un gran distanciamiento a través de la elegancia y una capacidad de síntesis muy favorable para la intensidad que se propicia. Sigue leyendo

El traje

El dramaturgo Juan Cavestany devuelve a las tablas esta comedia donde se dirimen las miserias particulares de dos tipos insignificantes

El traje - FotoLa visión humorística de Juan Cavestany me parece fascinante, maravillosa, todo un dechado de ingenio y de inteligencia, que recoge la tradición hispana en su veta absurdista para destinarnos a la estupefacción kafkiana. Dicho esto, creo que sus creaciones cómicas más logradas son Gente en sitios (una rareza cinematográfica imperdible) y Vota Juan, serie en la que aplica el estilete en el mundo político de manera berlanguiana. Luego, en Vergüenza, su serie más extrema, nos destina a una suerte de sufrimiento delicioso. Precisamente en esta aparecen Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Sigue leyendo

La Celestina

La adaptación de Eduardo Galán rebaja la hondura de este clásico para acogerse a los gustos de un amplio público

La Celestina - Foto¿Es esta adaptación de Eduardo Galán la adecuada para un amplio público sin minusvalorar en exceso el original? Algunos pensarán que sí. Esto implica, necesariamente, un recorte superior al deseable (no voy a venir aquí con el consabido debate sobre el género literario de este clásico; pero es evidente que llevar a escena el texto completo supondría superar las tres horas de función). Amén de ajustar el lenguaje a un vocabulario mucho más cercano y con una pronunciación contemporánea. Más tajo encontramos con los personajes. Como suele ser habitual, el rufián Centurio desaparece, igual que los criados ─sustitutos de los ajusticiados─ Tristán y Sosia; así como Alisa, la madre de Melibea. No queda otro remedio si se anhela concentrar el argumento y emplear un elenco breve. Sigue leyendo

Los gatos mueren como las personas

Dan Jemmett nos entrega en el Teatro Valle-Inclán una propuesta insoportable a través de Fassbinder y Heiner Müller

Los gatos mueren como las personas - Foto de Luz Soria
Foto de Luz Soria

Vuelta y revuelta al consabido mecanismo del teatro dentro del teatro. Otra vez una de esas obras que ya no epatan ni a los exquisitos teatreros. Ni siquiera se logra en esta ocasión la imbricación entre las obras puestas en marcha. La multiplicación queda en división. Si se pretendía colar en la emulación de un film setentero un clásico del siglo XX, sobre una del XVIII, para lograr una tercera performance, lo cierto es que nos quedamos a medias de muchas cosas. Cuando menos, el espectador saldrá desconcertado; aunque, seguramente, muchos huirán infectados por el tedio. Sigue leyendo

Descarados

La adaptación de esta obra de Dario Fo sirve para realizar una sátira chabacana con el rey emérito en el Teatro Fernán Gómez

Descarados - Foto de Vicente A. Jiménez
Foto de Vicente A. Jiménez

Si se ha abierto la veda con el emérito ─véanse Breve historia del ferrocarril español o El Rey que fue─ es porque empieza a estar amortizado y ya se piensa en él como en una reliquia. Creo que ahora estamos en otra cosa. Distinto asunto sería, por lo tanto, una sátira sobre nuestro insigne líder supremo, el cual ya sostiene episodios épicos y populistas, hipócritas y victimistas, a partes iguales, con lo que sería él quien debería sufrir un poco de candela teatral. A no ser que se aspire a caricaturizar a algún plutócrata, de esos que auténticamente te pueden hacer desaparecer, incluso aquí, en España. Sigue leyendo

Añoranza y siesta

Eva Carrera y Javier Hernández se ponen al frente de esta inteligente sátira sobre España firmada por Eva Mir

Añoranza y siesta - FotoEl tema de España nunca termina. Digno del psicoanálisis. El batiburrillo cultural de nuestro país seguramente no sea único, apenas hay que viajar a otras naciones para demostrar que allí también se cuecen habas. En cualquier caso, el español poco viajado y poco leído saca su cornamenta cada día para «enfrentarse» con sus paisanos para exprimir sus diferencias en la suprema similitud acogiéndose a contradicciones abracadabrantes. La derecha y la izquierda son una mezcolanza irrisoria en su estupidez, en su delación de congruencia, en el falseamiento de sus esencias y en la pantomima generalizada de esta supuesta polarización que vivimos, cuando el españolito de turno tiene una vida de lo más corriente y prosaica. Sigue leyendo