Ladies Football Club

Sergio Peris-Mencheta insufla ritmo de musical a la historia de las pioneras del fútbol femenino durante la Gran Guerra. Un espectáculo superficial que no aborda temas de gran calado en circunstancias tan complejas

Ladies Football Club - Foto de Pablo Lorente
Foto de Pablo Lorente

¿Se puede contar la historia de unas pioneras del fútbol femenino sin fútbol? ¿Se puede contar el relato de las munionettes en plena Gran Guerra sin muertos? ¿Y sin barro, y sin hierba, y sin toses, y sin lesiones, y sin agotamiento extenuante, y sin pena por las terribles noticias? Sí, se puede. Al fin y al cabo, Sergio Peris-Mencheta ya nos narró la leyenda de los Lehman Brothers sin criticar los desafueros de aquellos iluminados. También al pobre Lope de Vega le desmochó su Castelvines y Monteses, dejando el argumento en nada. La asepsia política de este Ladies Football Club es propia de las funciones infantiles. Sigue leyendo

Lehman Trilogy

Una complaciente mirada sobre los famosos banqueros en un espectáculo musical dirigido por Sergio Peris-Mencheta

Foto de Sergio Parra

La crisis se ha terminado porque Grecia ha dejado atrás su rescate. La democracia resurge en su cuna y aquí no ha pasado nada. Esto parece que es lo que se nos quiere transmitir en la prensa de los últimos días. Por eso, el Lehman Trilogy de Peris-Mencheta me parece un show demasiado complaciente con la historia de unos banqueros que se inmiscuyeron en cada una de las grandes decisiones que tomó Estados Unidos durante el siglo XX. Y que, incluso, se pueden considerar los promotores de una forma de vida de la que todos somos deudores en la actualidad. En forma de musical, el cuentecillo se disfruta más y entra suave en nuestras conciencias, tan acostumbradas a esa esquizofrenia que nos sitúa en disposición de admirar a los tipos que nos van a esclavizar. Es el enajenamiento por la picaresca, por la astucia. Es envidia, al fin y al cabo, por el triunfo hacia los cielos del poder. Por eso, en gran medida, esta trilogía termina por reírse de nosotros; puesto que una obra de más de tres horas, que podría servirnos para comprobar las distorsiones no ya del propio sistema (si asumimos, entre otros aspectos, la acumulación originaria de capital y el subsiguiente amasamiento de pasta en manos de unos pocos); sino del uso torticero y criminal de sus principales adalides. Sigue leyendo