Windsor

Un thriller que posee como trasfondo el misterioso incendio del rascacielos madrileño

Windsor - FotoEl esquema de los thrillers está muy trillado. Las series de televisión, las películas y muchas novelas parece que han agotado la fórmula y lo único que hacen es buscar espacios inexplorados que sustancialmente no cambian lo preestablecido. No queda más que intentar sumergirse en personalidades lo suficientemente atractivas y complejas o en ofrecer perspectivas que abran caminos de incertidumbre. ¿Cómo aceptar que gran parte del público está sobre aviso, que enseguida se atisbarán las rutas más habituales del género? Curiosamente, el año pasado por estas fechas presentaba el Centro Dramático Nacional una versión de Hard Candy y, al ver que Windsor comenzaba con una conversación de chat de esas donde el simple ligoteo va encaminado a algo más, saltaron todas las alamas. A partir de ahí esperé que algún macguffin me engañara y me hiciera creer que todo correría por otros derroteros. Pero, aceptemos que es otra vuelta más sobre esa lucha de encubrimientos, pues al menos deberíamos sentirnos cautivados por aquello que nos cuentan. Incluso que se nos pusiera en la tesitura de la duda y de la doblez de los propios personajes; pero la lógica del reporterismo se impone rápidamente. Sigue leyendo