Elisa Arbesú desarrolla el tema del suicidio en este drama con tintes cómicos en el Teatro Lara

El tema del suicidio va soltando su pátina de tabú y se cuela por lo derroteros de ese cajón de-sastre llamado «salud mental». El teatro siempre lo había elaborado bajo las consideraciones de la agonía o el tédium vitae, ahora lo zanja desde una especie de abulia, de aburrimiento, de cansancio antes de haberse enfrentado propiamente al devenir, a la madurez, a sus diversas etapas. Es decir, se alejan del abatimiento de La voz humana o de 4.48 Psicosis; o del misterio supremo en Familie, de Milo Rau, apoyada en una historia real. Sigue leyendo
