Una propuesta rácana y sin fuste para esta obra bizantina de un Shakespeare primerizo
No todas las obras de los genios son geniales y esta, desde luego, no lo es; por mucho que la firme William Shakespeare. La comedia de los enredos es una de las primeras obras del inglés, también la más corta. Basada en Los menecmos de Plauto, pero duplicando el número de gemelos para destinarnos a un lío propio de las novelas bizantinas y, como tal, con un desenlace prediseñado que no sorprenderá a nadie. Lo interesante, si es llevado de la manera adecuada, es el nudo aparentemente inextricable de una jornada en Éfeso. Contamos, en esta adaptación de Carlota Pérez-Reverte, con dos innovaciones respecto del original. Por un lado, la aparición de dos jueces dispuestos a prologarnos la historia por si algún despistado se pierde (más una aparición postrera para rehilar lo acontecido), que poseen gracia y desparpajo. Sigue leyendo
Cuando partes de una tradición como la de Jardiel Poncela, autor de algunas obras consideradas comedias de intriga policiaca, entre las que destaca Los ladrones somos gente honrada; o cuando uno se deja influir por Miguel Mihura —la temporada anterior pudimos ver en escena