Fuenteovejuna. Historia del maltrato

Marianella Morena firma un montaje repleto de ironía desencantada para cuestionar nuestra sociedad de consumo

Fuenteovejuna. Historia del maltrato - FotoTampoco nos dejemos engañar otra vez más por el atractivo de los clásicos, no vaya a ser que esta obra de corte anticapitalista no sea capaz de desembarazarse de los clickbaits que tanto abundan en la prensa más putrefacta. La obra de Marianella Morena, quien dirigió Andrea pixelada hará un par de años, podría llamarse Historia del maltrato o algo de Fuenteovejuna (me inspiro en su compatriota Gabriel Calderón); o como quiera, por supuesto; pero llamarla Fuenteovejuna es retorcer al máximo el concepto de adaptación o, incluso, de inspiración. La cuestión es que, como viene ocurriendo con muchas otras obras de carácter posmoderno, solamente el lenguaje encuentra anclaje en la ironía, una ironía triste y desencantada, que se ríe de la maravilla en la que está encerrada. Sigue leyendo