Espaldas de plata

Xavo Giménez dirige en el Teatro Fernán Gómez una insuficiente pieza de su propia autoría sobre las cuitas morales de un publicista

Espaldas de plata - FotoÚltimamente, en la extensión del puritanismo, y de todos esos pruritos morales que pican como sarpullidos insolentes, cada ciudadano, afincado en esas cuitas, ha ido manifestando vox populi cuáles son sus líneas rojas con una furia extraordinaria. Gentes que niegan el pecado original y su vinculación al catolicismo parecen buscar una purificación de su alma y un perdón de sus pecados que los tiene viviendo en la angustia permanente. ¿He dicho ya que se reúnen en una supuesta izquierda? Sigue leyendo

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Qué pasó con Michael Jackson

La Sala Cuarta Pared acoge esta indagación satírica sobre la popularidad en la época de las redes sociales

El paralelismo que han establecido los de La Teta Calva resulta macabro; pero, en realidad, es tan patético como el infantilismo que arrastra parte de la nueva generación: surfeadora en las redes sociales y ahogada por las incesantes olas de lo novedoso. Comparar el éxito y la muerte de Michael Jackson —el indiscutible rey del pop—, con el ascenso «fulgurante» y la caída intrascendente de una influencer, es un planteamiento muy sugerente. Ser influencer de la nada es el colmo del nihilismo y la risotada estentórea de Mefistófeles. Sigue leyendo

Síndrhomo

La Teta Calva presenta en la Cuarta Pared una tragicomedia navideña sobre tres individuos desnortados

Llegados a esta situación habría que seguir preguntándose hasta qué punto los cínicos llevaban la razón. Como decía Pepe Mújica, el expresidente uruguayo: «O logras ser feliz con poco y liviano de equipaje… o no logras nada». De alguna manera, Rómulo, que vive encerrado en su casa, rodeado de cachivaches, sometido por su Diógenes, ha identificado en sus paranoias, que el mundo exterior —y más en el barrio maloliente en el que vive— es inhóspito. De acuerdo que en base a esa sensación ha construido una pila de conspiraciones que lo entretienen y estresan a partes igual. La hostilidad de la calle y la muerte de su madre, a quien, evidentemente, ha estado muy apegado, han ido desbaratando su mente. Xavo Giménez, quien además se encarga de la dirección, también se enfunda en este personaje furibundo y complaciente, por momentos sensato cuando encuentra lúcidamente respuestas evidentes —aunque uno llega a pensar en Psicósis en ciertos pasajes. Sigue leyendo