El jardín de los cerezos

Juan Carlos Pérez de la Fuente realiza una dirección espléndida sobre el clásico chejoviano en el Teatro Fernán Gómez

La grandiosidad clasicista que destila esta propuesta de Juan Carlos Pérez de la Fuente contrasta notablemente con aquella que presentó en el CDN Ernesto Caballero. El aprovechamiento que ha realizado el director en el espacio disponible del Fernán Gómez resulta magistral. Los personajes fluyen a lo largo de toda la función por los pasillos, entre las laberínticas telas y en toda la profundidad del escenario. Aparecen de improviso por doquier y uno tiene la sensación de que lo han introducido en esa finca que presumimos descuidada. Con la mirada de Ignacio García May, estos seres se muñequizan por momentos; pero también desarrollan la naturalidad chejoviana en diálogos claros y altamente expresivos. La decadencia de algunas familias que se han visto sometidas por la reforma emancipadora de 1861, que liberó a millones de siervos en Rusia, se plasma con progresiva espontaneidad. Sigue leyendo

Lorca, Vicenta

Cristina Marcos da voz a la madre del célebre dramaturgo para trasladarnos una semblanza un tanto superficial

Lorca, Vicenta - Foto de Raquel Rodríguez
Foto de Raquel Rodríguez

Comencemos por lo evidente. Si Vicenta Lorca Romero no hubiera sido la madre de Federico García Lorca y este no se hubiera convertido —también por méritos propios— en un reclamo cultural y teatral de unas sobredimensiones shakespearianas, ¿se le hubiera dedicado una obra como esta? Si leemos cómo se nos vende el montaje, tendríamos que afirmar tajantemente que sí; porque esta historia está protagonizada por una «Heroína (sí, así, en mayúsculas)». Yo hace tiempo que no entiendo el significado de héroe y de heroína; pero ese es otro tema. Cuando menos habría que poner en duda que doña Vicenta contenga una historia genuina y particular más allá de su célebre hijo. Sin duda, es un ejemplo de todas esas mujeres y madres que sufrieron la pérdida de sus hijos (la mayoría varones) durante la guerra civil. Sigue leyendo

Una vida americana

El viaje de una familia a Estados Unidos en busca de un padre ausente durante muchos años

Lucía Carballal es, por méritos propios, una dramaturga muy a tener en cuenta en el género de la dramedia. Precisamente, equilibrar con inteligencia las cuestiones existenciales que pueden derivar en angustia y en conflictos emocionales paralizantes, con unas dosis de humor sarcástico, es el gran dominio de la dramaturga. Pero añadiría una característica que me parece más señera y que ya señalé tras asistir a la función de Los temporales: la escritura de estos diálogos es propia de los mejores guionistas televisivos de los últimos años en España; son punzantes, originales, de gran amplitud irónica; a veces, brutales, entrometidos. El lenguaje lo podemos identificar con el empleado en una serie como Aída. Creo que es un referente ineludible en cuanto que abordaba temas duros como la droga, el presidio, la prostitución, la inmigración en los barrios de clase obrera o la homosexualidad, todo ello manifestado con cariño y vitriolo en una lucha sin cuartel. Sigue leyendo