RUN

Un espectáculo de teatro documento que se sobredimensiona a partir de una serie de hitos que vinculan el baloncesto y el fútbol con distintos acontecimientos políticos

Run - Foto de Javier Naval
Foto de Javier Naval

Recordemos los exitosos Shock 1 y Shock 2 que dirigió Andrés Lima en el Centro Dramático Nacional. Teatro político y documental, crítico y desenfadado, sarcástico hasta rozar la demagogia. Bien, pues Jose Padilla parece que ha pretendido el Shock 3… pero sin una producción a la altura del embrollo, sin un soporte audiovisual que pudiera echar un cable al respetable y sin un elenco lo suficientemente dúctil (para el deporte), vestidos de la década de los 70, carentes de una caracterización mínima, que fomentara la verosimilitud (meterse en la piel de individuos negros de más de dos metros lleva las convenciones teatrales a excesos algo abusivos) y arrojados al parqué como personajes deshilachados o, peor, únicamente como narradores. Sigue leyendo

Dados

Una pieza sobre transexualidad en un adolescente que plasma enérgicamente los conflictos internos y externos

Destinar una obra al público adolescente, principalmente, es, de por sí, una cuestión compleja en la actualidad ―las situaciones conflictivas han aumentado tanto como el caos en nuestra sociedad―; más lo es si se trata el tema de la transexualidad. El principal mérito de su autor, Jose Padilla, es que su didactismo no sea sesgado e impositivo. El texto dispone un planteamiento, un lapso en un transcurso, más que una historia con una conclusión definitiva. Es, sobre todo, un «ocurre esto», es algo duro de asumir, «¿qué puedo hacer?». A este distanciamiento también hay que agradecerle que no se trasladen las disputas desorbitantes del movimiento trans; puesto que el asunto está llegando a unas cotas de disensión tanto interna como externa en algunos países (véase Canadá o Estados Unidos con el uso de los pronombres o la lista de identidades de género; van ya por 37 en algunos estados). Es adecuado simplificar y diseñar una base, para lograr una mayor comprensión ―sobre todo si los destinatarios son una chavalería que se siente por naturaleza temerosa ante lo extraño o lo diferente― y reconocer que algunas personas están sufriendo o se sienten angustiadas por una serie de circunstancias que están relacionadas con su cuerpo (en un sentido extenso de la sexualidad y la conciencia de ser). Sigue leyendo