Escena – Fin de temporada 2015-16

Un repaso por lo más destacado del mundo teatral en este último curso

Foto de Ros Ribas
Foto de Ros Ribas

Toca hacer recuento después de que haya terminado la temporada para muchos teatros, aunque una cantidad importante de salas continúe en la brega. Y como ha ocurrido en los últimos años, el arte dramático nos ofrece un reflejo y una perspectiva con los que poder analizar a nuestra sociedad. Por un lado, la crisis mantiene la destrucción en el sector con el cierre de espacios tan emblemáticos como Guindalera o proyectos como la Kubik. Por otro lado, se debe hacer una profunda reflexión sobre el momento creativo que vive el teatro en España que, en cierta medida, tiene mucho que ver con su público, tanto con el que asiste asiduamente como con aquel que o ha ido abandonando (por cansancio) o que nunca llegará a formar parte del respetable por falta de persuasión. Ni que decir tiene que este tema es verdaderamente esencial y antes morirá el teatro por falta de espectadores que por carencias económicas. Sigue leyendo

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Yogur | Piano

Gon Ramos ha creado una experiencia teatral destinada a la síntesis de dos mundos a priori antagónicos

Foto de Pablo Bonal
Foto de Pablo Bonal

Partimos de un tema instrumental que posee un nombre parecido al de la obra que nos encontramos en el Espacio Labruc: Fjögur Pianó (quiere decir «cuatro pianos»), que fue compuesto por el grupo de Islandia, Sigur Rós, y que fue incluido dentro de su disco Valtari (2012). Precisamente generó dos videoclips (elegidos dentro de una competición creada a propósito) que, es de suponer, han provocado reacciones en todo el proceso de creación dramatúrgico. Uno es el de Anafelle Liu, que expresa muy bien esa idea de desprenderse de la lava que cubre un cuerpo como si fuera algo accesorio que no nos deja mostrarnos a nosotros mismos; y, luego, la pieza que más éxito tuvo, convirtiéndose en viral, fue la que dirigió Alma Har’el y que protagoniza Shia LaBeouf y Denna Thomsen; todo un producto de arte conceptual lleno de simbolismo y sobre el que merecería la pena detenerse. Así llegamos a Yogur | Piano, donde la presencia del instrumento musical queda clara dentro de la escena y máxime cuando es tocado por Jos Ronda (tanto el susodicho tema como un aria de Dido y Eneas de Purcell). Lo del yogur debe quedar para una metáfora quizás, inicialmente, irónica respecto al islandés «Fjögur» y, luego, como esa sustancia producto de la fermentación bacteriana, es decir, de nuestro propio cuerpo convertido en una masa informe y descompuesta dentro de una sociedad que nos subsume sin llegar a comprenderla. Y es que la función nos lleva por los derroteros del existencialismo, de la angustia y de los ritmos inasumibles a los que somos expuestos; pero todo ello llevado a través del surrealismo en su vertiente más psicoanalítica y onírica, y, también, del happening. Sigue leyendo