Angélica Liddell completa su díptico a partir del texto de Gilles Deleuze sobre Sacher-Masoch en un montaje irregular
Desplegar y cerrar el díptico sobre los progenitores fallecidos. Madre tuvo una concisión mayor, una recursividad con el folclore y con la religión más apegada a lo telúrico, con significado más claro. Padre cae en el vicio del teatro posdramático: desperdigar los motivos y los símbolos sin ánimo vertebrador, esperando que el espectador más afanado se entregue a una posible interpretación entre otras múltiples. Creo que sería conveniente despegarse un tanto del ensayo que publicó Gilles Deleuze en 1967 (Presentación de Sacher-Masoch. Lo frío y lo cruel), fundamentalmente porque este no realiza una aproximación litúrgica y cristológica tan patente como la dramaturga. Sigue leyendo