Eva Llergo presenta una fábula de tintes distópicos sobre el sempiterno conflicto entre pueblos distintos

Si en el mundo novelístico y televisivo las distopías nos apabullan recordándonos que estamos en los albores de la hecatombe, en la esfera teatral, no hemos tenido tantas oportunidades. Valgan recordar Dis7opía o En La Ley, que planteaban muy diversos panoramas apocalípticos o controvertidos. Eva Llergo recurre a la fábula, y el asunto le ha salido ciertamente ingenuo. Con unos personajes que cuesta mucho creerlos, según van revelando la situación de sus propios territorios, con explicaciones que suenan amenazantes (guerras, cambio climático, invasión…). Quizás, el mayor problema esté en que, a diferencia de propuestas del estilo a El señor de las moscas, aquí la magnitud se hace indigerible. Sigue leyendo