Off

Antonio Romero protagoniza esta comedia de tintes amorosos que sirve para criticar la situación del teatro «alternativo»

Seguramente la mayor paradoja de esta obra sea contemplar cómo se ha tergiversado el propio concepto de «off teatral», al menos desde el pasado «boom» madrileño. Es decir, cómo la idea de marginalidad, de experimentación —a veces underground—, de búsqueda de espacios inverosímiles, de proposiciones inéditas para los espectadores, se demostró altamente ineficiente económicamente. Y así, la etiqueta ha permanecido; pero ya solo remite (en términos generales) a precariedad, a producción escueta, a destajo, etc. Sigue leyendo

Un peral entra por la ventana

Una comedia salpicada de diálogos ingeniosos con trasfondo de lucha generacional en el contexto contemporáneo de la ecología y la nueva izquierda

Lucha generacional y desplante familiar para una comedia certera y repleta de diálogos inteligentes que acentúan con pujanza las incongruencias de nuestros más acérrimos ideales. Podemos intuir una influencia muy cercana con el Tío Vania de Chéjov; aunque llevado a un presente que nos toca de cerca. No es solo el desencanto por el fracaso o un atisbo de amor quebrado o la cuestión del ecologismo; sino aquellos aspectos freudianos sobre la relación ancilar con los padres. El tono es de inteligencia melodramática a lo hermanos Marx; pero la recursividad tan apremiante ―cómo las frases van y vuelven insistiendo en la misma idea hasta barrerla o remarcarla en el absurdo―, resuena a Billy Wilder, a Ernest Lubitsch o a Howard Hawks. La ironía es un arma que hiere en dos tiempos, en la punzada y en el recuerdo; luego no queda más remedio que sacar la artillería dialéctica. El texto de Marcos Fernández Alonso está hilado con ese estilo brillante manifestado en unos diálogos bien pulidos ―sobre todo, la primera parte―; pero que da la impresión de que necesita despojar su argumento de profundidad política. Porque inicialmente contamos con Antonio Romero, el auténtico protagonista, un joven talludito que debe regresar al casón de su madre, para recuperarse de su derrota empresarial, una cooperativa agrícola y sagradamente ecologista que «sufrió» las maldades de un hongo que bien podía haber sucumbido a los habituales pesticidas de la industria. Sigue leyendo