Tea Rooms

Laila Ripoll adapta la novela de Luisa Carnés para recuperar la memoria de aquel realismo social de los conflictivos años treinta previos a la guerra civil

Tea Rooms - Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

Inadecuado y hasta espurio me parece encajar a la fuerza a Luisa Carnés (1905-1964) en el grupo del 27 y hasta en las Sinsombrero. No diré que su condición de mujer no influyera en su olvido; pero no estaría mal observar lo que le ocurrió a muchos escritores y escritoras de aquellos inicios del «realismo social», allá por 1928. Si observamos la nómina, acordaremos que la práctica totalidad han sido defenestrados. Contemplemos algunos ejemplos: José Díaz Fernández (autor de El blocao), César M. Arconada, Andrés Carranque de Ríos; o Matilde de la Torre y Rosa Arciniega. Si hasta María Teresa León ha caído en el abandono (tampoco intente comprar las obras completas de su ínclito marido). Sigue leyendo →

En un tiempo oscuro

Daniel Teba desembarca en las Naves del Matadero para situar a unos superhéroes en la duda existencial

Foto de Alfonso Bernabéu

Hay que celebrar que los dramaturgos busquen y rebusquen nuevas maneras de atacar el hecho teatral; pero da la impresión de que algunos creadores, en los últimos tiempos, se han olvidado de los hechos sustanciales para ofrecernos obras deshilachadas, vacuas y cargadas de gestos que únicamente favorecen la sorpresa espasmódica. Cuesta pensar adónde quiere dirigirnos Daniel Teba con este espectáculo, que se alarga irremediablemente hasta las casi dos horas y del que él es el máximo responsable. Digamos claro que es una obra desnortada, a la que le faltan ideas, que rellena huecos y espacios —que se pretenden amplios y abarcadores— con diálogos insulsos que repiten las mismas consignas. ¿Qué cuenta, qué plantea? Si se toma en serio, nos encontramos con cinco superhéroes en un spa, dispuestos a relajarse; pero también a mantenerse en forma. Así se lanzan a las tablas, con una esforzada coreografía de Juanjo Torres a medio camino entre cualquier método de aeróbic y los pasos de baile de alguna estrella del pop. Ese ritmo reiterativo que se despliega con los movimientos de sus cuerpos es el que se extiende por toda la función; además, el tono jocoso que de vez en cuando aparece y que logra, por momentos, las risas del respetable; aunque no se redondea en comedia. Sigue leyendo →