Filosofía mundana

Luis Luque lleva al escenario un ramillete de microensayos de Javier Gomá a través de un amable montaje

Foto de Geraldine Leloutre

Difícil es trasladar estos microensayos de Javier Gomá Lanzón. El autor, que en los últimos tiempos ha estado embarcado en distintos proyectos teatrales (Inconsolable, El peligro de las buenas costumbres,…), especula, crítica y se deja, incluso, llevar por la estupefacción cuando observa el devenir de sus compatriotas, allegados y demás gentes de nuestra sociedad. Aunque no se fija demasiado en personas que se las ven y se las desean para llegar a fin de mes y que tienen, debido a ello, conductas y hábitos más controvertidos. Sigue leyendo

El peligro de las buenas compañías

obra escrita por el filósofo Javier Gomá, una comedia burguesa donde se mezclan los enredos con dosis de moralina sobre el mal que ejercen en nosotros los excesivamente buenos

El peligro de las buenas compañías - FotoDe un tiempo a esta parte, el filósofo Javier Gomá ha estado pergeñando su teoría de la ejemplaridad. Y esta tiene que ver con la dignidad y con la emulación, atravesada por la admiración. Si bien ya afirmé con aquel debut suyo titulado Inconsolable, que no me parecería que tuviera suficiente hondura; me afirmo más todavía cuando contemplo la ñoñería que destilan los personajes que deambulan sobre las tablas del Teatro Reina Victoria de Madrid. Porque si bien posee todo el cañamazo de las comedias neoclásicas, aquí la propuesta se escora precipitadamente hacia la insustancialidad de las comedias burguesas que tanto han distraído al público a lo largo del último siglo y medio, tan cargadas de un humor ramplón e inofensivo. Sigue leyendo

Inconsolable

Fernando Cayo interpreta el monólogo escrito por el ensayista Javier Gomá sobre el fallecimiento de su padre

Foto de marcosGpunto

El Teatro María Guerrero le abre sus puertas durante casi un mes a un primerizo que viene avalado por su presencia sociocultural como pensador; aunque, a priori, no parece suficiente. Tampoco a nadie puede llevar a engaño, puesto que este texto ha sido publicado en el periódico El Mundo y también en el libro La imagen de tu vida. Por lo tanto, Ernesto Caballero ha considerado que era digno de tal honor y de tal privilegio. A mí me ha parecido un exceso difícilmente justificable. Sigue leyendo