Todos los ángeles alzaron el vuelo

La Zaranda fija su mirada expresionista en la prostitución a través de un espectáculo escueto

Se antoja menos intensa esta propuesta de La Zaranda, si uno echa la vista atrás y revisa otros de sus proyectos. El eco de aquellos mendigos en Ahora todo es noche reverbera aquí, aunque con un discurso más atemperado, sin tanta enjundia política ni literaria. Incluso si acudimos a El grito en el cielo, aquel trabajo que redundaba en los estragos sociales de la vejez podremos comprobar que se percutía con más insidia. En este proyecto nos destinan a los bajos fondos, al ambiente prostibulario que aún hoy podemos encontrar en las grandes ciudades españolas como Barcelona y Madrid. Sigue leyendo