Crónico

Mariano Rochman firma esta leve comedia sobre el desamor y las estrafalarias terapias que pretenden aplacarlo

Crónico - Foto de Carmen Prieto
Foto de Carmen Prieto

Que la comedia es el género más difícil se demuestra cotidianamente; sobre todo, porque la inmediatez de nuestras reacciones la valida o la invalida a través del gusto, de la risa, del divertimento. Asunto distinto es si nos lleva más allá con algún sentido crítico. En cualquier caso, eso vendría después. Crónico es una comedia que se queda en un punto intermedio entre lo irrisorio y la sátira sobre ciertas técnicas terapéuticas que hoy prometen solucionar cualquier trastorno sicológico. El público se ríe poco; puesto que no logran desbordarse humorísticamente las situaciones, salvo un poco al final. Se impone una secuenciación demasiado repetitiva (sesiones en el gabinete, una detrás de otra), con algunos elementos de enlace (llamadas telefónicas a los colegas) que casi no aportan nada al avance de la trama —levísima— y que tampoco apuntalan las gracias. Sigue leyendo

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Navidad en casa de los Cupiello

Aitana Galán actualiza el clásico del napolitano Eduardo de Filippo sobre este conocido melodrama familiar

Foto de marcosGpunto
Foto de marcosGpunto

Se puede anticipar la catástrofe viviendo como si no pasara nada, como si no hubiera un runrún que se oye a lo lejos, pero que en realidad ya está ahí, bajo tus pies. El melodrama construido en diferentes periodos por Eduardo de Filippo viene a mostrarnos esa imperiosa voluntad schopenhaueriana que nos mueve y nos inserta en la cotidianidad, aunque el futuro se plasme negro. No es muy complicado imaginarse la vida en Nápoles durante el siglo XX y este XXI, tan similar en tantos aspectos al sur español, esas bolsas de pobreza sempiternas y la histórica picardía, sumada a una consideración tan populosa de la familia. Sigue leyendo