Escena: Fin de temporada 2014-2015

Repaso a las mejores obras teatrales que hemos podido disfrutar en las salas madrileñas

Escena de InvernaderoLa burbuja teatral en Madrid no para de hincharse, uno ya es incapaz de contar cuántas salas se abren y en cuántos lugares se monta una obra buscando llamar la atención de un público que ya no sabe dónde acudir, y que no se puede repartir más. Si no se adopta una estrategia efectiva (debe pasar por la pedagogía, por construir nuevos espectadores) el pastel no va a dar para tanto. Pierden los actores en sus derechos laborales y pierde el teatro en esa complacencia por agradar y buscar el éxito a cualquier precio. El filtro se ensancha y muchos textos se representan de cualquier manera. Otro tema que las pequeñas salas no deberían dejar pasar por alto es la comunicación. Sigue leyendo

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Cuando deje de llover

Julián Fuentes dirige esta obra de Andrew Bovell que rezuma realismo mágico y enseñanzas familiares

deje_llover_escena_03bajaNo solo heredamos unos genes con una información muy precisa de nuestros ancestros, sino que además debemos cargar con la noción de raíz allá donde vayamos.

El suelo, el cuadrilátero rodeado por las gradas de espectadores, configura un territorio humano determinado por el árbol genealógico y la peculiaridad de sus ramas: unas florecientes y alguna que otra putrefacta y pendiente de poda.

Cuando deje de llover comienza con todos los personajes intentando escapar de la lluvia, pero la tromba es incesante y los paraguas chocan entre sí. En ellos se condensa el tiempo en un espacio indeterminado. Un aquí y un ahora, un aleph borgiano. Todos viven enlazados por las acciones directas de sus antepasados. Conocemos a dos familias, principalmente, en diferentes momentos de sus vidas. También los destinos de sus hijos. Desde 1959 a 2039. Huele a realismo mágico cuando un pescado cae de improviso del cielo (en el futuro apocalíptico y diluviante que se avecina la extrañeza estará en la propia existencia de los peces). Rezuma a Cien años de soledad mientras los York y los Law discurren acompañados de sus fantasmas. En un baile de analepsis y prolepsis, saltamos del futuro al pasado con paradas intermitentes en nuestra época. Los personajes se manifiestan en sus miedos y ambiciones con un lenguaje intencionadamente redundante y que pretende establecer una cohesión textual con cada una de las piezas. Es precisamente en el lenguaje donde vamos configurando la trama discontinua, donde vamos encajando cada una de las teselas. La ausencia, la memoria y la nostalgia se citan en los diálogos de cada fragmento. Desde Londres viaja Henry Law, interpretado por Pepe Ocio, hacia Australia para dejar atrás su oscura perversión. Años después, su hijo, Gabriel Law irá en su busca y allí se encontrará con Gabrielle York. Únicamente es el tronco en el que se engarzan las demás ramas de formas muy diversas. Sigue leyendo