Chévere continúa con sus propuestas de teatro documento para sumergirnos en la vida de esta gran mujer sordociega en un espectáculo moroso

En la deriva del teatro documental, Chévere, compañía ducha en este estilo (véanse algunas de sus últimas y extraordinarias propuestas: N.E.V.E.R.M.O.R.E. y, sobre todo, Curva España), ha dado un paso más, que yo creo que es un paso menos. A mí este espectáculo, desde la perspectiva dramatúrgica, me parece un retroceso en el itinerario vital de este grupo. Principalmente, porque su formalismo se fagocita, se canibaliza, va contra toda posible claridad y representación, contra la conmoción del respetable o contra la provocación intelectual. Y es que el punto de vista es metaescritural; es decir, nuestro dramaturgo Xron adopta una actitud previa antes de ponerse a la acción, y nos transcribe en la pantalla sus intenciones. Un «tutorial» de teatro-documento. Sigue leyendo