La adaptación de la nivola unamuniana que ha presentado Fernanda Orazi en el Matadero tiende al absurdo
Foto de Geraldine Leloutre
Tras sondear Electra, Fernanda Orazi vuelve a desbrozar, a limpiar y a minimizar un clásico. En este caso, se ha lanzado sobre la controvertida nivola que Miguel de Unamuno publicó en 1914. Afirmo directamente que es una propuesta bastante desunamunizada, ya que el propio autor no irrumpe, y eso resta un personaje fundamental al asunto. El símbolo del dios creador desaparece y la capa esencial de metateatralidad cervantina se limita. Por otro lado, los aspectos materialistas que el filósofo sostenía en Del sentimiento trágico de la vida sobre aquello de «el hombre de carne y hueso» se tornan etéreos. Sigue leyendo →
Fernanda Orazi utiliza este mito clásico para recrearse en una forma paródica de hacer teatro
Foto de Luz Soria
¿Y si los clásicos no nos dicen nada? ¿Y si somos incapaces de observar ciertas obras del pasado sin trasladarles la mirada escéptica y desencantada que nos ha impuesto ya definitivamente la posmodernidad? ¿Significa algo para nosotros Electra si esta no provoca la catarsis? Se lleva tanto tiempo estableciendo una perspectiva tan distanciadora, tan irónica y tan lateral sobre obras ya constituidas, que se ha negado el acceso a la verdad en la ficción. Sigue leyendo →
Una propuesta sin empaque sobre la popular astracanada de Muñoz Seca
Foto de Antonio Castro
Cada poco tiempo es conveniente que los nuevos públicos, las nuevas generaciones, se enfrenten a esas comedias clásicas o, como en este caso, a una astracanada convertida automáticamente en popular. El problema fundamental que nos encontramos con las parodias es la lejanía de lo parodiado; si bien, no es óbice para que funcione el artefacto, sí que es preciso resaltar ciertos aspectos humorísticos para que el verdadero objetivo, consistente en hacer reír, se logre. Está claro que ya no triunfa el teatro poético al estilo de Marquina, con esas obras basadas en hechos históricos (deformados al gusto del patriótico respetable) que tanto abundaban en las tablas de principios del siglo XX, por consiguiente, es necesario buscar otros efectos. Curiosamente, en 1977 se presentó en esta misma sala del Teatro Fernán-Gómez una exitosa puesta en escena de La venganza de don Mendo, dirigida por Gustavo Pérez Puig, a la que podemos acceder a través de internet. Y si antes comentaba que es pertinente revisitar nuestro clásico, también es adecuado comparar e intentar descubrir de qué manera se acogían estos montajes, ya sea desde la creación o desde la recepción. Y lo que se deduce es que la producción llevada a cabo por Salvador Collado y dirigida por Jesús Castejón, en principio, necesita más jolgorio, más exageración, más brío y, principalmente, más ambición escénica. Sigue leyendo →