Aquiles y Pentesilea

De cómo el amor puede frenar las ansias guerreras a las puertas de Troya

Foto de marcos G punto
Foto de marcos G punto

El Centro Dramático Nacional ha decidido reponer la obra que compuso en los 90 Lourdes Ortiz. Un texto este de Aquiles y Pentesilea que, apreciado sobre las tablas, enseguida se adivina que el espacio se le queda pequeño, no solo porque participen en la función trece actores sino porque la acción queda demasiado encorsetada en la Sala Francisco Nieva. Los dos bandos enfrentados, las amazonas contra los griegos, las mujeres contra los hombres, el amor contra la guerra, se miran frente a frente sobre la arena con la furia de aquellos que reconocen en su ser la hybris guerrera, pero, en el caso de Aquiles y Pentesilea, también pulsión erótica. Ocurre que en la disposición de los elementos, del contrabalanceo de las fuerzas, uno espera que el liderazgo de los protagonistas conlleve la suficiente energía como para contradecir las tradiciones y los designios; es decir, se aguarda a un héroe como el de los pies ligeros, no solo enamorado, sino, también, seguro de su porvenir con esa mujer; pero no es el caso. Sigue leyendo

Un trozo invisible de este mundo

Juan Diego Botto triunfa en los premios Max de teatro con cuatro galardones gracias a su obra Un trozo invisible de este mundo

trozo_invisible_escena_01Las maletas recorren solas la cinta automática y luego caen unas encima de las otras. No parece que nadie las vaya a bajar, ni que su destino sea distinto del montón. Los cinco monólogos de Un trozo invisible de este mundo escritos por Juan Diego Botto se hilvanan mediante el tormento de aquellos que tienen que exiliarse, que lanzarse a lo desconocido con la urgencia que impele la supervivencia. La tristeza y la nostalgia se unen a la fuerza de la esperanza, a la lucha que frena el desánimo. Botto es un argentino huido de la dictadura con cargo de conciencia, un policía haciendo malabares con las falacias en un triunfal discurso al que ya nos hemos acostumbrado, un obrero fingiendo ante su mujer en la distancia que las cosas marchan bien. Astrid Jones da vida a una mujer subsahariana en un relato conmovedor donde los recuerdos se mezclan con cánticos que llenan el espacio de melancolía. Sigue leyendo